VIAJE A LA HABANAI
En un callejón del Downtown de Miami
el viejo se levanta cada mañana en busca
de la lumbre que dejo en la esquina
que ayer padeció. Fue la otra noche
caminando entre los tanques de basura
que viajó a La Habana para encontrar
el botón perdido en los bares de Neptuno.
Pesca este hombre con los alambares
de la nostalgia un tiburón, una langosta
y dos piernas de mujer halladas de paso.
El mar se desempeña como alcohoba
y desde Madrid llega ese gémido que
el hombre echa en su saco como un olvido.
¡Ay! qué noche la de anoche
¡Ay! qué sombra en el espejo.
En la ciudad de las arcadas
el niño mira en las vidrieras el juguete
que alguien le regalará en el próximo cumpleaños.
Bombones, caramelos y un librito
de Emilio Salgari. También un yoyo
y 5 pesos para que tome helados
con sus amiguitos. Un callejón de Miami
es la puerta a un callejón de La Habana.
Un yate vuela en las aguas.
II
Ahora llueve en el Downtown de Miami
y en Pinar del Río el abuelo prepara
el tabaco de la tarde. La madre llora
en silencio la partida de los hijos.
Dicen que en La Habana se comen a la gente
que las matan para endulzar a los santos.
En La Habana se dicen muchas cosas
como en Nueva York y en Kualalumpur.
Pero Miami es otra cosa:
en los callejones la gente no mata,
deambula en las madrugadas en busca
de la última sonrisa, el primer
beso pedido al azar en las fiestas
de la gente de bien. Hoy llueve,
el tren, los carros y las guaguas
parecen huir de los pasajeros. Pinar del Río
tiene una vega y un tomeguín que llega
en las tardes para que este hombre
sienta la vida en los callejones
del Downtown de Miami.
III
Quien sabe donde estará. Las cartas le dicen
que en Barcelona o Madrid, el santero que
en Italia casada con un príncipe austriaco.
Pero él sueña que ella está en Camaguey
viviendo con su mejor amigo, el de todos
los secretos y más. Sólo pronto a morir
los humanos descubren el verdadero amor.
South Beach tiene un olor diferente. Las nubes
están cerca y los puentes crean distancia.
Ese mapa se cierra antes y después de los puentes,
aunque las sombras no alcancen a saberlo muy bien.
Fantasmas, válvulas de escape. Televisión.
Sólo los callejones del Downtown de Miami
son reales, sólo allí el hombre se conoce a sí mismo.
Sólo allí los pájaros cantan, los púlmomes se llenan
de algo parecido a la felicidad
y La Habana es un futuro presente.
Jesús Jambrina, La Habana, 1964. Académico y escritor. Obtuvo su Licenciatura en Periodismo en la Universidad de La Habana (1994) y su Doctorado en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Iowa, EUA (2005). En Cuba trabajó en emisoras de radio capitalinas (1987-1989), el periódico El Habanero (1994-1998) y la Revista Revolución y Cultura (1998-2000).
En la actualidad es Profesor Asistente de Literatura Hispanoamericana en Viterbo University, en el estado de Wisconsin, EUA, donde además coordina el programa latinoamericano de dicha institución.
Jambrina ha dado a conocer poemas, narraciones y estudios académicos en publicaciones de Cuba, España y EUA. Es autor del poemario "Nosotros y las tortugas" (Santiago de Chile, 2008) y del libro relatos inéditos titulado "Aterrizaje" (2007).
Reside en Iowa City, Iowa, EUA.
¿Como se podría contactar con Jesús Jambrina? (correo electrónico o algo así)
ResponderEliminarSlds, Siempre
Jorge Bousoño
Poeta
La Habana, Cuba
[ElDuende] de AlasCUBA
http://alascuba.blogspot.com/
abrace.cuba@gmail.com
Así que el poeta y académico Jambrina ha sido colgado, digo, puesto en colaboración! Me alegra ver su poesía por este sitio, que, a vuelto a la carga luego de un receso...
ResponderEliminarReciban un saludo, poeta y bloguero (bloguero llamado Javier),
ih
alerta cubanos , digamos no a legitimar la tirania.vean el circo en este link:
ResponderEliminarhttp://sdpnoticias.com/sdp/contenido/2010/01/26/4/572810
Gracias mi yunta Ihosvany por volver a frecuentar los escombros.
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