miércoles, 19 de octubre de 2011

VIAJE A LA SEMILLA


Viendo las fotos de Omar Mederos – que amplió el significado de la palabra amistad – en su fugaz, pero imprescindible viaje de repatriación a “aquel lugar” hasta entonces prohibido, y que hoy duele menos. Ese espacio inacabado e inconcluso para muchos – inclúyanme en esa categoría – me pregunto: ¿Qué es el regreso? sino otros despedazados abrazos, otras despedidas – quizás menos grises - porque ahora tenemos más de un pedazo de tierra para llamar de Patria – sustantivo tan delimitador – y la esperanza de que la nada – espacio indefinido – que rodea a los cubanos sea el inicio de puentes con más de una vía y menos política para guiarnos a los tan necesarios y  mejores porvenires, prometidos e incumplidos desde aquel año donde todo empezó – para muchos acabó -    

Aprendimos en esta eterna lucha con los ayeres, que el mundo no cabe en una consigna, que somos ciudadanos universales porque esa isla la llevamos dentro, y no es pecado haber nacido allí – tampoco dicha - en un tiempo de tormentas no sólo geográficas, y tal vez  – siempre la duda – esos repetidos accidentes - los mismo que cegaron las esperanzas – nos cambiaron el significado de los mañanas, obligándonos a encontrarla – no es el verbo cierto pues nunca la perdimos - en una canción, en  un poema, en un vaso de ron o en un plato de comida que nos traslada a un tiempo que solamente se detuvo en los que saben de ausencias y lejanías.
Aunque esto muchas veces sea sinónimo de tristeza, me niego a aceptar la distancia como un mal necesario - usada por los de aquí y también por los de allá - convirtiéndola en un negocio que alimenta las infinitas orillas del odio sin importarse con los que andan desorientados – para ser benévolo – en cualquier parte de esta aldea universal que hoy es mi/tu patria – no porque nos falte una sino porque nos pertenecen muchas –

Sin embargo, escribir sobre La Habana es un placer indescriptible, que desafía cualquier lógica desde la materialidad de sus más elementales necesidades. Incluyendo sus ruinas, que apuntalan los sentimientos – al menos los míos - Ella majestuosa y femenina se impone a la desgracia institucionalizada como política de Estado, por los dueños del hoy. Esos arquitectos de la mentira, que la usan impúdicamente, aprovechando todas sus aristas porque adolecen de argumentos para justificar sus fracasos – pagados por los no-ellos –
En esta abundancia de silencio, las barreras que imponen límites van siendo derrumbadas – no por tí ni por mí – sino por la impecable naturaleza – providencia divina - que no perdona la senilidad de los arrogantes que insisten en construir muros donde debían ir ventanas. Ellos que no se importan con nada ni con nadie, porque tienen la ceguera de los necios, y no quieren reconocer que a pesar de todo y de todos, la historia no se detiene.

Ahora más que nunca es necesario creer en la posibilidad de caminar sobre los sueños hasta convertirlos en presente que no es más que el pasado de mañana – de tú mañana – Un mañana donde sea viable convivir con todos los arcoíris y diferencias, sin discriminación de cualquier tipo, olvidando, no perdonando las atrocidades cometidas aquí y allá – disculpen la insistencia geográfica – por los que se creen paladines de una nacionalidad fragmentada y encontrada en cualquier esquina de este planeta cada día más pequeño.

La ciudad/isla - o lo contrario - necesita de más voces y vocablos que aporten y apunten desde el tan ineludible respeto a la pluralidad caminos que nos unan, y nos devuelvan definitivamente el significado original del mar.
Es ese el mensaje que leo del viaje de mi querido amigo a sus orígenes, después de tantos años de espera. Me encantaría no estar equivocado, y que sucediese lo que esperamos a demasiados atardeceres. Que seamos capaces de rescatar, y poner en práctica los pensamientos del más grande de todos los cubanos. Sin más demora, podríamos empezar por una de sus más urgentes y olvidadas ideas: “El primer deber de un hombre de estos días, es ser un hombre de su tiempo”.

10 comentarios:

  1. no es pecado es abundancia de generosidad entender que los amigos pueden parte de esa pertenencia sin importar el lado donde vivan y piensen.
    Juan C recio

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  2. Gracias por compartir ese concepto mi querido amigo.

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  3. Claro que la historia no se detiene, ¿pero seremos capaces de convivir en esa pluralidad que mencionas?
    Hace apenas unas semanas estuve en la isla, cada vez son menos los abrazos, cada vez me urge más el regreso a este invierno que ya no me molesta tanto. ¿Sera que somos humo?
    Un abrazo.
    Gino.

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  4. Mi querido Gino, pienso que ese será el gran reto que tendrá que enfrentar la nación, aprender a vivir en libertad sin ningún tipo de miedo.
    Abrazos.

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  5. El poeta dijo: "Ilion fue, pero Ilion perdura en el hexametro que la plañe" y yo digo: la habana perdura en la nostalgia de omar mederos y javier iglesias. excelente articulo! yo la sueño...

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  6. Es triste que aun pasen esas cosas.

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  7. GRACIAS QUERIDO JAVIER.
    EL OTRO DIA, DESSDE EL AUDITORIO NACIONAL DONDE ME SORPRENDIO TU LLMADA PARA PEDIRME EN PRESTAMO ESTA FOTO CON LA QUE QUERIAS ILUSTRAR ESTE ARTICULO, SUPONGO QUE PUDISTE SABER DE MI EMOCION QUE AUN PERDURA EN MI ALMA POR ESTE VIAJE AÑORADO. SOY , PUEDO JURARLO, UNA PERSONA MAS TRANQUILA DESDE ESTE REGRESO.TRATARE DESPUES DE REFLEXIONAR ACERCA DEL MARAVILLOSO ENCUENTRO QUE TUVE CON MIS RAQICES. ENTIENDO QUE SE PUEDE VIVIR EN CUALQUYIER LUGAR. SOY MARTIANO Y SE QUE PATRIA ES HUMANIDAD. NO CREO EN LAS GEOGRAFIAS POLITICAS PORQUE LO UNICO QUE HAN HECHO HOISTORICAMENTE ES DAÑAR EL ALMA, PERO SI CREO EN LOS ORIGENES, EN LAS CULTURAS, EN LAS IDIOSINCRACIAS, EN EL ALMA DE LOS PUEBLOS. SOLO ESO ES RAZON PARA UN REGRESO Y MIL ESTANCIAS FUTURAS Y HASTA UNA SOLA ESTANCIA PERMANENTE HASTA EL FINAL DE LOS DIAS PERSONALES.
    UN ABRAZO GRANDE.

    OMAR MEDEROS

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  8. Gracias Felix por pasar por aquí. Mi querido Omar, ese tu viaje de regreso tan deseado ha sido para mí de una inmensa alegria. Abrazos a los dos

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  9. Interesante observación, sobre esta «nuestra aldea universal», admito que me dejé arrastrar por el gancho del encabezamiento, por un momento pensé que se trataba del legendario relato de Carpentier; claro que después de todo la analogía me resulta simpática, ya que tomando en cuenta las condiciones de la Cuba de hoy, es como un «retorno a la semilla», donde los días retroceden en vez de adelantar.

    Claro que el hombre de hoy debe tener un vínculo con su época, [ser de su época] pero sobre todas las cosas el hombre de hoy aún debe aprender a vivir en comunidades, debe aprender a debatir, debe aprender aún a acariciar sus errores con el misma ternura que sus logros, el hombre de hoy debe empezar a alejarse de los extremos...

    Ah, pero donde la voluntad....

    Mientras tanto las paredes de una nación se descascaran

    y el desarraigo continúa...

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