miércoles, 22 de junio de 2011

LA BÚSQUEDA


Cuando se ha gastado tanto tiempo, buscando el tiempo, que por falta de tiempo, nunca recuperaremos, nos damos cuenta que muchas veces perdimos el tiempo, en esa incertidumbre que no nos lleva a ningún lugar - sitio indefinido en la memoria -

Ése abstracto espacio entre el deseo y la soledad es el que nos impide ver con la necesaria displicencia los desiertos que nuestro ser nos muestra.

Cómo podré pintar con palabras su rostro, sin dejar que la imaginación tergiverse la distancia que separa mi poesía de su piel, de sus defectos tan necesarios al cotidiano – algo bien distante del placer – sin idealizarla después del silencio, que puede ser la última tabla del naufragio.

Ya sé que muchos pensarán, quién es esa mujer que ha conquistado la inspiración de unas letras que parecen no tener fin. Siento mucho decepcionarlos, pero recuerden que para mí, las ciudades son eternamente femeninas y por ese motivo sus calles son la piel que acarician mis pies – uno de los mayores fetiche sexuales – de pasos perdidos en cualquier laberinto que desemboque en un territorio que solamente habita en el interior de los que conocen el significado de lejanía.  

Por qué esa capital - la que se cae a los pedazos - continúa poseyendo el hechizo de aquellos pocos lugares mágicos. Quisiera tener esa respuesta, pues quizás sólo así podría liberarme del deseo que me persigue a demasiados atardeceres.

La Habana, es un cadáver insepulto. Un punto infinito que se niega a morir, a pesar de sus ruinas y de sus infinitas ausencias.

No importa la terquedad de sus gobernantes en delimitar los lugares escogidos para tratar de restituirles los encantos de un tiempo que no existe más – cuando la moneda era sola una - ya que su principal objetivo es mostrarlos como postales turísticas a los extranjeros que la visitan. En la mayoría de las veces, no para admirar sus bellezas y si por ser el último museo vivo de una ideología condenada al fracaso.

Pero la urbe es tan embrujada que aún es posible encontrar ese algo a más que cautiva - no solamente por sus habitantes ni por su mar – único en sus colores - que es el último de sus refugios. Lo que más asombra es su capacidad de encantar no sólo a quien tuvo el privilegio de nacer de ese útero materno convertido en identidad.

Confieso – como ya saben - que soy su eterno enamorado. Ella es la perfecta – por eso irreal - mujer de mis sueños, que a pesar de las prohibiciones nunca dejé de amar – o será de caminar - pues los deseos no conocen de las físicas fronteras ni del tiempo que los limita.

El exilio – un dolor inacabado - ha abierto mi pensamiento de una manera nunca antes sospechada. La posibilidad de disponer individualmente del reloj nos permite conocer otros cuerpos/ciudades que sino fuese por la libertad alcanzada a un precio tal vez superior al imaginado nunca lo habríamos conseguido.

Aquí – Brasil – existe un adjetivo para las personas como Yo, se les llama de Saudosistas. Pero ese sustantivo – Saudade - sólo existe en portugués y en Gallego, quizá el que más se asemeje a nuestra realidad sea Nostálgico, y les aseguro que no abarca totalmente el sentido del calificativo portugués.

Lo peligroso de ese sentimiento es que muchas veces no nos deja mirar más allá de los ayeres. Algo que puede causarnos serias dificultades en aceptar la realidad, en la que fuimos obligados a insertamos en la mayoría de los casos por imposición de un destino patrio lleno de ausencias y de opciones.

Por eso, nuestra diaria batalla se resume en hacer de la añoranza una posibilidad de mañanas, en aprender que el dolor es otra forma de crecer como ser humano. Pero el corazón – tan contrario a la razón - es el más traicionero de los órganos y el peor de los consejeros.

16 comentarios:

  1. El tiempo el implacable el que paso. Me gusto lo que escribiste. Besitos

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  2. Es fuerte en su contexto realista, pero con su toque de poesía, asi como produce la magia los lugares que uno no evita reconstruir en su mente. Muy buena lectura acá.

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  3. Cubanita, Juanca y Rafa gracias por pasar por aquí.

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  4. El tiempo es algo que preocupas desde siempre a todas las generacioness. Muy bueno este analisis sobre el tema. Pepe

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  5. Por eso, nuestra diaria batalla se resume en hacer de la añoranza una posibilidad de mañanas,.......como siempre en tu narrativa mezcla del poeta que eres..uno disfruta y se duele contigo...vive contigo las inquietudes...es un placer tenerte.....

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  6. Aaaaaaaahhhhh!!!Azuquita de mi vida,nuevamente me dejas sin poder pronunciar algo coherente y el corazón lleno de muchísimos sentimientos...de todo tipo!!!Gracias por este artículo en que todos nos sentimos parte de él.Te quiero.

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  7. Hermoso!!! pero La Habana sin todos los que no estamos en ella, es otra Habana.
    Besotes mi Javi.

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  8. El tiempo es infinito, mas no nuestra existencia, antes de que acabe tu tiempo estaras alli con tu novia, La Habana.

    Saludos,

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  9. Mi querida Flaquita, nuestras historias son muy parecidas, me recuerdo claramente el día que te despedimos en nuestra Habana Vieja en los inicios de los 80, cuando aún eran pocos los que partiamos. Vero La Habana sin nosotros es un lugar roto por las distancias y soledades. Mi querido Mario, sabes que lucho a diario por ese objetivo.

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  10. Excelente mi querido Javier, sobre todo desde el punto de vista del que se identifica con una cáscara de la que se tendrá que desprender; tras el último suspiro. Será por ello que no coincido contigo en eso de que “el corazón – tan contrario a la razón - es el más traicionero de los órganos y el peor de los consejeros”. Pero entiendo que esa es la idea que ha tratado, por siglos, de inculcar la conciencia de rebaño, con que el fin de que un ser humano se convierta en el esclavo de una mente desquiciada que al vivir presa de los conceptos, no sabe la diferencia entre PENSAR y SENTIR. Si tu corazón fuera el guía, mi querido Javier, entonces sabrías fácilmente que la nostalgia proviene de un deseo de NO ESTAR PRESENTE EN CADA INSTANTE PRESENTE que es…PRECIOSO DE POR SÍ. Y eso, mi querido amigo, es pura mente. El interior del cascarón que recubre al que en verdad TÚ ERES, al que SABE PERFECTAMENTE que no se ve bien sino con el corazón porque lo ESENCIAL, es invisible para los ojos del que vive como tan sólo fuera un simple mortal.

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  11. hay que estar siempre en busca del tiempo perdido, y despojarnos un rato del dolor ayuda a encontrarlo..

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  12. Mi querida Viviana muy interesante tu comentario, ya hablaremos sobre él cuando nos encontremos nuevamente. Ihos gracias por volver a pasar por aquí. Abrazos a los dos.

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  13. Que placer leerlo, esa nostalgia que a todos los que no estamos nos envuelve, esa es nuestra dicha, añorar es, creo, lo que nos hace ser mejores.
    Me encanto encontrar su blog, me quedo, si me lo permite.
    Un saludo
    Gino.
    http://33gradosalsurdetodo.blogspot.com/

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  14. Gino,
    Gracias por pasar por aquí. También me gustaron tus poemas. Sí quieres manda algunos a javieriglesias63@hotmail.com para colgarlo en mi blog.
    Abrazos

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