miércoles, 25 de agosto de 2010

CAMINANDO SOBRE LOS IDIOMAS


En estos últimos meses he dedicado la mayor parte de mi tiempo (cuánta arrogancia adueñarme del reloj) a hacer traducciones. Fundamentalmente del portugués para el español, de novelas y de literatura de “Cordel” (un tipo de poesía tradicional brasileña, muy parecida a la que hacen nuestros repentistas, con la diferencia de no ser oral. “Un gran desafío”). Ese acercamiento a la lengua patria como otro oficio de la escritura (más bien de la reescritura), me permitió descubrir particularidades más allá del cotidiano de los dos idiomas.

Siempre me sentí un híbrido bicéfalo que piensa insistentemente en la orilla que lo expulsó, a pesar de estar compartiendo a muchos atardeceres en una mesa de bar con nuevos amigos y con sus ya no tan nuevas jergas. Fue una interpretación diferente de la oralidad cotidiana a partir de los textos foráneos que me ayudó a reescribir los sueños ajenos como si fuesen míos pues la traducción no es más que la apropiación de un argumento no tuyo, llevado a la realidad de tu idioma (que es el único país que no te abandona).

Me ha dado mucho placer éste trabajo, y por ese motivo no quiero hablar de las tristezas del exilio de las cuales ya he escrito demasiado. Hoy quiero contar la parte buena y muchas veces injusticiada por la tozudez de no aceptar la vida que me tocó o que el acaso destinó a gran parte de mi generación, los parias de una revolución que radicalizó el amor en la justificativa del bien común.

Aquí, aprendí otro idioma, tan o más musical que el mío; y por eso un arma de doble filo que desde el primer minuto después de bajar del avión ya me cobraba su similitud. Recuerdo que al salir de aquel artefacto soviético (ya saben lo que eso significa) que más parecía un cacharro, llamado IL- 62, lo primero que busqué fue uno de aquellos carritos para colocar la maleta (en singular, pues sólo traía una llena de libros), y que en cualquier aeropuerto del mundo son gratuitos ( menos en Cuba). Divisé una fila de ellos y corrí con aquel desespero de los que salen de un lugar donde todo se acabó ayer y si sobró algo será para el anunciado futuro mejor que cada vez está más lejano. Al llegar a la hilera, el más cerca de mis manos tenía un cartel de propaganda escrito: “Beba Pinga 51”. Horror pensé en la hora, y recordé las películas donde se reflejaba la libertad sexual del brasileño pero nunca pensé que llegase a ser anunciada como bienvenida a los turistas. Miré disimuladamente para mi portañuela, y comparé con la tristeza de los vencidos mi diminuto ser con el salvaje 51, asaltado por las dudas y la inevitable pregunta: ¿Serán los brasileños seres privilegiados o descendientes directos de un burro? Esa preocupación me atormentó hasta mi primera visita a un bar.


Si no lo saben, el bar es la mejor escuela de idioma que conozco. Si después de unos cuantos tragos justo en el instante donde se te empieza a enredar la lengua consigues entender a los amigos que ya ves en número mayor a los que inicialmente te acompañaron. Todos gemelos en tu etílica mirada, y consigues ser entendido por los ya multiplicados puedes recoger tu diploma de curso superior en lengua extranjera. Allí descubrí que “pinga” significa “aguardiente”, y reí aliviado pensando en mi cremallera y en la frustración de mi querido amigo Marín con las lenguas (aquí se incluyen todas literalmente) justo él que siempre cantaba en aquellos años de la Casa del Joven Creador “Eu sei que vou te amar”, el Ivan Lins caribeño.

No niego que fue traumático en sus inicios encontrar un habla tan semejante y por eso creer que ya sabía más de la mitad. Ese es el mayor error de los que también intentan aprender nuestro idioma. Tengo muchos ejemplos que hoy me dan risa, pero que me causaron leves problemas de interpretación. Un día estaba dando una clase de español a niños, paré de momento para advertirle a uno de mis alumnos: “Tienes el cordón zafado”, todos rieron menos él. Al día siguiente al llegar al colegio el director quiso hablar conmigo pues la madre de mi alumno se quejó de que yo había llamado a su hijo de “zafado que usaba cordón”, aquí zafado tiene una connotación más peyorativa que en la lengua de Cervantes, es usado para compulsión sexual, y “cordón” es “preservativo”. La confusión estaba armada. En otra ocasión una amiga me invitó a casa de su madre a almorzar, fue un delicioso almuerzo y al terminar le dije a su mamá muchas gracias su comida estaba “exquisita”. La mujer desfiguró su rostro y yo no entendí nada, después supe que ese sustantivo significa pésima, horrible, etc.

La primera vez que fui a comprar un saco que combinase con un pantalón nuevo para una ocasión especial (no sean curioso la ocasión es un secreto), me atendió una linda muchacha con un: que deseja? Respondí un saco, ella se horrorizó y llamó a un colega del sexo opuesto que me gritó: Qual é a tua meu irmão? Saben por qué, “saco” significa “testículos”, para qué los querrías yo si ya bastan con los míos. Salí corriendo de la tienda y compre el “Paletó” en otra.

Pero nada es más cómico que la situación de unos amigos colombianos en el carnaval de bahía (el mejor del país). Después de varios días de juergas, decidieron ir a dormir y preguntaron en una parada de guagua a una de las típicas santeras baianas, tan parecida a las nuestras. ¿Dónde puedo coger una buseta para el hotel Bahía? La mujer que estaba acompañada de una niña de más o menos ocho años, empezó a gritar improperios para los colombianos y a llamar a la policía pidiendo socorro. Antes esa reacción mis amigos salieron corriendo del local, sólo al llegar al hotel descubrieron que “buseta” es el nombre dado al “órgano reproductor femenino”. Rieron y dijeron que mismo así querían coger una (yo también).

Son infinitas las anécdotas de un idioma tan cadencioso y que algunos hasta llaman de portuñol, pero que la mejor definición, en mi modesto punto de vista es del escritor español Miguel de Unamuno, quien vivió gran parte de su vida en Portugal y que dijo: “el portugués es el español sin hueso”. Saben por qué (no se desesperen ya les explicaré), es algo bien sencillo. Ya prestaron atención que en nuestro idioma casi no abrimos la boca para hablar y la lengua (que no tiene hueso) se queda presa atrás de las vocales. En portugués es todo lo contrario ella baila en su frente. Quizás solamente viviendo en un país que use el idioma de Camões se pueda comprender literalmente esa genial definición de un escritor que conoció profundamente la lengua lusitana. Ya los brasileños (tan jodedores como nosotros) tienen la siguiente definición: “el español es el portugués mal hablado”.

Poco importan las definiciones y hoy agradezco a esa música convertida en idioma. Que me permite transitar por el camino de las palabras tan inconscientemente que muchas veces tarareo un bolero en portugués y una samba con el más autentico acento habanero. “Si no me crees asere, problema teu meu caro”.

Fotos: Museo de la Lengua Portuguesa - São Paulo.

25 comentarios:

  1. Me he reído mucho con tu crónica muchas cosas te pasaron, ya veo si voy por Brasil, es una clase maestro, gracias, ok

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  2. Mi querido Juanca, esto es Cuba con los supermercados llenos.

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  3. Muy buen trabajo, Javier. Me ha gustado mucho. Sólo quería acotarte que para mí la mejor escuela de idiomas que conozco es LA CAMA.

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  4. Si..Javier...muy bueno..nosotros siempre vamos a tener una buena historia para contar...yo tambien cai en algunas ..despues me dije:..primero pregunta (el significado de las palabras)..y despues responde!....pero normal!....todavia hoy...me equivoco mucho....tramquilo.....

    Abraços

    Alexis

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  5. Si eso es con idiomas parecidos la cosa se complica con idiomas que no tienen que ver el uno con el otro a no ser algunas palabras del latín que aunque parecidas a veces, significan otra cosa...y así vamos tropezando, inconscientemente metiendo la pata,aprendiendo y después partirnos de la risa cuando uno se acuerda la cara que pone la gente cuando uno suelta una barbaridad con tremenda tranquilidad de espíritu...me gustó tu artículo y estoy segura de que todo el que haya vivido eso, se sienta tan ideintificado como yo.Gracias!Un abrazo.

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  6. Amigo mio, me has hecho reir! Cuanta falta me hacia... Una anecdota: Como sabes nosotros los Cubanos volvimos a colonizar Miami. Pero ahora tenemos muchos aqui de otros paises de Sur America. Un dia en una Iglesia donde solo se oia rezar, una mama no Cubana trataba de tranquilizar a sus hijos que estaban insoportables.
    De momento se oyo en aquel silencio: "Laura, no seas PENDEJA!" y la niña contesto: "Mama, es que Alberto quiere cogerme el BOLLO!"
    Te imaginas? Ahi me entere que pendejo era "bobo" y "bollo" era un pancito con mantequilla.
    Pero tienes que venir aqui. Y aprenderas NO INGLES, sino SPANGLISH Ha! Ha!
    Un beso...

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  7. Muy buena tu anecdota Vivian, y me imagino la cara del cura. Flaquita ya sabes como no escapamos los cubano, Mario dice que el usa La Cama como escuela, y Alexis que vive en Sampa sabe muy bien lo que significa purtuñol. Gracias a todos por los comentarios

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  8. El humor le da el sabor a esta crónica. Las lenguas siempre varian aunque el final acaban por entenderse.


    saludos desde los mangos,

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  9. Azuquita que vacilòn este escrito, me hiciste volver a mis primeros dìas en Rio, donde las me-tìas de pata mìas eran olìmpicas, sobre todo en el telèfono cuadrando citas de...pero la mayor fue sin duda la de ¡Exquisita!, en situaciòn similar a la tuya, suerte que me salvò una amiga al instante porque la cara de la anfitriona era de espanto...
    Oye, las traducciones te dan una muy buena onda, como en tus tiempos habaneros...
    Un abrazo brother, seguimos en contac.
    Queve

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  10. Azu que manera de reirme concuerdo con quevedo me recordaste aquel azuquita de los 80. besos y te quiero mucho.

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  11. Javier...cuanto no pasamos cada unos de nosotros...cuantas tribulaciones a la hora de enfrentar la sobrevivencia fuera de nuestro patio. Recuerdo dos anecdotas geniales con la letra Q. Como sabes CU en portugues es culo y en mi primera aula como profesor de espanol al dar el alfabeto y llegar a la letra en cuestion, imaginate la que se armo. Otra vez, en casa de una gran amiga a los pocos dias de estar en Brasilia, decidieron que pasara una temporada con ellos. Llame a Mercedes ( aun en Cuba ) desde esta casa para darle la direccion y era QL 18 cada 12 en el Lago Sul...sucedio que Mercedes no escuchaba bien y yo casi gritando le decia la dieccion en espanol...Q la letra Q...al rato escuche cuando la madre de mi amiga le dijo - parece que tu amigo cubano esta peleando con la mujer por telefono pues la esta mandando a tomar por el Q...jajaja...
    Pero hay una tuya que no recuerdas, justo a principios de tu llegar te llevamos a casa de Socorro y tu como si nada le dijiste sanamente...usted es una zafadinha...aquel dia me rei muchisimo, pues cuando te dije el significado de zafada...me dijiste, que habias escuchado a una muchacha decirla dirigiendose a uan amiga...y no pensaste tuviera algo de mal...etc etc...
    Y hay muchas mas querido amigo...muchas mas...Genial este articulo...nota 10

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  12. Mi gran amigo Ignacio, ahora me recuerdo de lo de la casa de Socorro, yo llevaba menos de una semana aquí. Es verdad, gracias por esa memoria privilegiada que tienes. Abrazos

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  13. También me ha gustado mucho la entrada, me reí y me sonreí. En Portugal "esquisita" no es que sea malo, es más bien raro, extraño, para el caso único de la comida, porque también tiene otros significados.

    En cuanto a pinga, no es unicamente el aguardiente, la pinga es una pequeña cantidad de líquido de cualquier tipo, sea aguardiente, vino o agua.
    Estar com a pinga: estar borracho
    cafe-pingado: café con un poquito de leche

    y así sucesivamente...

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  14. Javier a mi me ocurrio lo mismo que a Ignacio, yo daba clases de Fisica en una Universidad en Portugues y la Q se utiliza para cantidad de calor, terrible la risotada que se formaba cada vez que me referia a la ecuacion.
    Me encanto tu articulo, te pido que nos deleites mas a menudo con tus maravillosos escritos.
    Aca en Miami te espero con un Pinga de whiskey.

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  15. Es inevitable leerte y no sonreír, los entresijos de un idioma u otro, siempre son tela por donde cortar, y si se hace con buen humor, bienvenidos sean.
    Felicidades Javier.

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  16. Javier, me ha gustado mucho tu cronica. No conocia el blog, aqui me tienes, saludos

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  17. Muchas gracias Margarita es un honor tenerte por aquí. Saludos

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  18. Me encantó, mi alma.

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  19. Eso esta bueno, el bar es la mejor escuela de idiomas. "Bar Esperanza, el ultimo que cierra". Gracias por tan buen articulo. Pedro A. Assef

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  20. muy bueno javier, aqui he aprendido y uso un portuñol suizo con mis amigos brasileños, portugueses y africanos y tambien he cometido ese tipo de errores, creo que el portugues es mucho mas musical, un abrazo

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  21. Javi qué maravilla, me he reído muchísimo por tus historias y las que he vivido que todavía voy al súper y digo boniato no perdón, batata, no perdón camote, jajaja en el orden cubano, venezolano y mexicano.
    Te dejo un besote grandísimoooooooooo

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  22. Como te conté una vez, un amigo gay llegó a Río, se metió en un bar y el mesero le dijo: Gusta una pinga?... y aquél, con los ojos saliéndosele de las órbitas mientras veía los bellos ejemplares masculinos que deambulaban a su alrededor, respondió: Niiiiiiiño, pa luego es tarde...!
    Un beso.

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  23. Mis querida Vero y Odette es muy bueno tenerlas de nuevo por aquí. Las amo por igual. Besos.

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  24. Hola Javier,

    Que cosas ocurren con los idiomas, ¿verdad?

    Ahí va una mía.

    Imagina la escena. Un supermercado en Boa Vista (Roraima), hace 10 años. Mis padres, ya jubilado, vinieron a visitarme. Ellos hablan medio español, medio Valenciano (o catalán, no entraré en esa polémica). Bueno, pues mi madre llamando a mi padre en voz alta, como buena española gritona, de "puñetero", yo muerta de vergüenza diciendo que no le llamase eso, porque aquí no significa chinchoso, tiene otro significado más sexual (pajotero), y mi madre me decía "me da igual, es que tu padre no para de hacerme la puñeta", yo no se que broma le habría gastado mi padre a ella, pero le había salido cara. Claro, todo el mundo mirando y yo diciendole que se callara, que significaba otra cosa. En fin, me acuerdo bastante de esa escena, sobre todo la cara de esa gente mirando a mi padre y pensando "¿será viejo verde?". Pobrecito mi padre, despues, seguro que si alguien le reconocía en la calle pensaría,"mira el guarro del supermercado".

    Ahora lo pienso y me hace gracia pero créeme que lo pasé mal.

    Besitos Javier,

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  25. Ana me he reído mucho con ese cuento, si lo supiese cuando estaba escribiendo este textolo hubiese puesto. Besos

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