miércoles, 7 de julio de 2010

LA PATRIA EN UNOS CHUTES

A pocos días atrás hablaba con una conocida de internet sobre la similitud entre Brasil y Cuba a raíz del mundial de fútbol. En éste tiempo que pertenece por entero al más popular de los deportes todos tenemos un poco de técnico y otro de hincha. Argumentábamos apasionadamente pues no olviden que somos cubanos (el más pasional de los seres) el porqué gran parte de los compatriotas isleños seguían y apostaban en el triunfo argentino alegando que por causa del idioma existe una afinidad mayor entre las dos naciones. Algo que discuerdo radicalmente pues quien conoce el país del tango lo primero que siente es la frialdad de sus habitantes (siempre hay algunas excepciones) con los extranjeros o con quienes tengan la piel un poco morena (no olviden que Mercedes Sosa tenía el apodo de negra a pesar de estar bien lejos de ese color) otra gran diferencia es su peculiar acento de hablar conocido como voseo, y usado conscientemente para distanciarse del resto de los mortales que hablamos la lengua de Cervantes, algo que no es reconocido por la Real Academia de la Lengua Española como el tuteo. En fin podría poner otros ejemplo que arguyesen mi posición (con la cual no estás obligado a concordar) pero prefiero ir directamente al tema actual, el fútbol.
En todas las sociedades democráticas el deporte es un medio de combatir la pobreza y de escalar socialmente en la vida (en las dictaduras comunistas es usado como propaganda política), por vivir y estar bien aplatanado en la cotidianidad brasileña usaré su equipo como ejemplo. Entre los integrantes de la delegación de Brasil, incluyendo la comisión técnica y no sólo los jugadores puedo decir que todos provienen de la más baja clase social y que muchos vivían antes de hacer fortuna con el fútbol en favelas (menos Kaka que viene de la clase media); por eso el balompié es visto aquí como más que un deporte.
Los niños y últimamente también las niñas (no olvidemos que la mejor jugadora de la actualidad es Marta, brasileña de Pernambuco) nacen con una pelota en el pie y con la idea generalmente impuesta por su padre (frustrado jugador) de que tienen que ser estrellas futbolísticas, orgullo y proveedores de una mejor vida para la familia. Lo que sucede es que en la mayoría de las veces no da cierto, es bien sabido que no basta tener talento para ser bien sucedido en cualquier manifestación humana, pues unido a él es necesario contar con la suerte o como decía Andy Warhol, estar en el lugar cierto en la hora cierta. Y no soy yo quien afirma esto pues las últimas estadísticas futbolísticas comprueban que por cada jugador que llega a ejercer profesionalmente con fama y suceso hay más de 5000 que se pierden en el camino.
Quizás sea por eso que Brasil continua siendo el mayor exportador de futbolistas no sólo para los grandes equipos europeos y si para todos los continentes. Quien dude de eso debe mirar la lista de convocados de Alemania, España, Japón y Portugal por solo citar algunos de los más famosos países para éste mundial y verán que al menos hay un brasileño naturalizado en esos equipos que con toda seguridad no defendería los colores nacionales y no por faltarle calidad frente a sus compatriotas sino por haber otros mejores que ellos. Por eso muchos optan por defender otras naciones para jugar el sueño de un mundial.
El fútbol es la mayor unanimidad y orgullo nacional incluso por encima de la música pues antes de Roberto Carlos su más conocido interprete (y recordista en ventas de CD) está Pelé, el mayor deportista del siglo XX según el Comité Olímpico Internacional y el más conocido de los brasileños además de ser el único con el título de Sir de la Corona Inglesa. Ganar el mundial no es más que una obligación en la mentalidad de un pueblo que ve en ese deporte la supremacía que le falta en otras áreas más importante de la sociedad, y no porque sean los mejores atletas nacionales sino porque más que un esquipo es la patria calzando botas de fútbol quien entra en campo.
Especialmente en éste mundial había muchas esperanzas en un equipo con bastante experiencia (que puede ser un alma de doble filo) pues también tenían el mayor promedio de edad de todos los participantes y con la casi totalidad de sus jugadores jugando en los campeonatos europeos. Además de adaptarse perfectamente a la falta de protagonismo individual que tanto exigió su entrenador. Algo que parecía no incomodar a sus dos mayores estrellas Kaka y Robinho que siempre hablaban de una familia más que de un equipo. Su técnico Dunga capitán del tetra-campeonato enfatizaba en la unión sin estrellatos como el mayor triunfo de sus jugadores. Gran parte de la prensa especializada apostó en la historia del ex-jugador mismo no concordando con la lista final de los atletas que representarían al país en el mundial.
El pueblo (ya saben es la voz de Dios) al contrario de la prensa no necesitaba de educación para expresar su desagrado por la no convocación de Neymar y Ganso (revelaciones del último campeonato brasileño defendiendo al legendario Santos de Pelé), alegando ser muy jóvenes y faltarles experiencia (si fuera por eso Pelé no hubiera ganado el primer campeonato mundial en 1958 para Brasil con tan sólo 17 años) y de Ronaldinho Gaucho que estaba jugando muy bien en el Inter de Milán. La voz de Dios siempre criticó el conservadurismo del técnico que solamente sería perdonado con la sexta estrella en la camisa amarilla, algo que como ya sabemos no sucedió.
Más que la derrota ya prevista por la mayoría de la población lo que me impresionó fue el silencio sepulcral después del partido. Nunca pensé que la ausencia de sonido hiciera parte de éste pueblo tan extrovertido y adepto al ruido como patrimonio nacional. Era como si el mundo hubiese parado en el minuto 48 del segundo tiempo. El país enmudeció ante la naranja ya no tan mecánica pero más eficiente que nunca.
Vivo en un condominio cerrado de cuatro edificios con parrilladas que en los días de juegos no alcanzaban y muchas veces incomodaban por la falta de límites tan común a los latinos, pues bien el resultado adverso rompió el asado y se prolongó por el restante del día. Sólo en ese instante percibí la importancia del fútbol para la población. No fue solamente una competencia perdida, fue el entierro del orgullo nacional que ahora más que nunca será necesario rescatar pues el próximo mundial será aquí donde el carnaval pierde su majestad cuando la bola empieza a rodar.

8 comentarios:

  1. Con seguridad Brasil se recuperara y hara una gran fiesta el proximo mundial.

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  2. Muy interesante, deconocía bastante del tema, no soy muy amante del fútbol, pero lo he disfrutado, gracias

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  3. BRAVO MAESTRO....

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  4. Magnifico maestro,el futbol aqui en Brasil es el orgullo nacional y eso no se puede perder,que esta pasando?....

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  5. Lindo tu artículo y cierto lo que escribes...aquí se acabó la alegría al final del juego...todos confiaban que ivan a ganar...pero en el minuto 72 se apoderó tremenda inseguridad...pero eso es fútbol,la posibilidad de gozar el olimpo cuando triunfas;pero cuando pierdes...no tiene nombre!..y al poco tiempo pasa y a los cuatro años vuelve de nuevo la misma fiesta,el mismo dolor...Un abrazo.

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  6. Estimado, se nota que vives en Brasil, país al que estimo y quiero, y en el que viví un tiempo, lo sabes. Eso es el futboll, así es en todos los países donde se juega bien, y Brasil de eso sabe y mucho, forma parte del orgullo nacional, por algo es el más universal de los deportes. Ahora discrepo de algunas aseveraciones que haces en el primer párrafo porque están lejos de la verdad: 1- Tan pasionales como nosotros los cubanos , hay muchos, muchos en nuestro mundo latino y de otras lenguas. 2- Argentina de fría sólo tiene el invierno. 3- Nuestros compatriotas - los cubanos - y no solo ellos apostaban a la selección Argentina porque estaba Maradona de director técnico, uno de los más grandes jugadores de futboll de todos los tiempos, tan Dios como Pelé, y en sus jugadores tenía al mejor del mundo, sin discusión hasta este mundial, Lionel Messi. 4- A los que nosotros le decimos - maldicho - trigueños, aquí se les dice negros, cariñosamente.-5 Se habla así el castellano, -también en el Uruguay - por la mixtura de razas que la habitan, ya que en siglos pasados llegaron olas de inmigrantes de Europa, de toda Europa la del Este y del Oeste, ya por la guerras, por probar suerte en la América, por x, y, z. O vas a ignorar a Borges, Cortazar, Alejandra Pizarnik, Roberto Art, Haroldo Conti, Baldomero Fernandez Moreno, Horacio Quiroga, Juan Gelman, Osvaldo Soriano, por solo citar algunos nombres importantes de la literatura en nuestro idioma
    En fin, que ¡Viva España! por que hoy por hoy es el mejor equipo del Mundo.
    Un abrazo, esto es futboll, pasión, tocar bien la pelota, con criterio, hasta llegar al ¡GOOOOOOL!

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  7. Mi querido Lobo, adoré tu respuesta y sé ve también que tu corazón está aún más dividido que el mío.

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