miércoles, 9 de junio de 2010

DETRÁS DE LAS CANCIONES

Por qué no te callas, fue el imperativo en forma de pregunta que el rey Juan Carlos le hizo al aprendiz de dictador venezolano en una de las Cumbres Iberoamericanas. Me gustaría mucho repetírselo a Silvio Rodríguez y no desde esta cruel distancia (cruel es una redundancia si nos referimos a lejanías). Cuando usa su verbo para hablar de política y defender algo agonizante que no se soluciona eliminando una erre como nada ingenuamente propone ya que nos ha demostrado tener un intelecto superior a la media nacional.
Habla de evolucionar un engendro que no evolucionó en más de 50 años, durante los cuales recibió billones de dólares como subsidio del extinto campo socialista (con menos de la mitad de ese subsidio el entonces llamado plan Marshall recuperó a Europa de la desastrosa II guerra mundial). Ya hasta declaró estar dispuesto a dar la vida por alguien (en éste caso ese alguien es especifico) que no fue capaz (estoy siendo benevolente) mejor sería escribir que no quiso invertir en el desarrollo de la nación y sí en la exportación de la absurda ideología roja financiando guerrillas al sur del Río Bravo y mandando al distante continente africano a miles de compatriotas (mucho murieron en una guerra que no les pertenecía), todo eso con el dinero soviético malgastando por el capricho melómano del peor de los Castro (siempre quiso ser el mayor pero Ramón se le adelantó).
Con el privilegiado acceso que el señor tiene a las informaciones y su incuestionable inteligencia debe saber que mientras continúen en el poder la ancestral cuadrilla nada cambiará. Y mismo después lo que llama evolución será un renacimiento democrático pues únicamente en ese sistema es posible desarrollar un país (no me hable de China que todos sabemos que de comunista solo la ideología). Usted mejor que nadie sabe que “La era murió antes de parir el corazón”; que no acepta más cadáveres o escapando de su mundo intelectual como diría el refrán: algo que no puede taparse con un dedo.
A pesar de nuestras diferencias ideológicas debo dejar bien clara mi admiración y respeto al creador, al poeta que en los 60 del siglo pasado tocando una guitarra con cuerdas de cable eléctrico (por causa del absurdo bloqueo justificativa hasta hoy usada por la tiranía para defender sus fracasos) compuso las que considero hasta hoy sus mejores canciones. Tuve la suerte de trabajar y aprender (viendo su oficio) a su lado como construir silenciosamente los versos que hoy me acompañan allá en los años 80 cuando todos buscaban al Unicornio. Eso me permitió conocer (es una forma de decir, más bien convivir) con una de las más bellas voces de mi generación (la voz que le faltaba a sus refinadas letras le sobraba a su hermana Anabell), hasta hoy amiga y en aquellos años estudiante de actuación en el ISA (gracias a Dios perdimos una actriz y ganamos una de las mejores intérpretes de todos los tiempos); a María su hermana mayor, que tan bien recibía en su apartamento de 21 y G, con sus balcones llenos de plantas, ya casada en aquel tiempo con el embajador en las Naciones Unidas y actual presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; a Violeta su única hija por aquel entonces y ahora actriz; a Angélica la feliz progenitora de tanto talento en un solo vientre.
Compartí con la persona (sencilla, tímida e introvertida) y no con el creador más de un vaso de whiskey y algunos cigarros Marlboro (nunca Populares, pero eso es solamente un detalle. Sino paró le aconsejo que lo haga) me permite mismo sin su autorización recordar a alguien que ya no es más, que hoy me parece tan distante. Aquel Silvio que un final de tarde de 1986 fue a recogerme con su Lada 1600 (con una oculta intención que ya sabrán) al Albergue Universitario de 12 y malecón, donde trabajaba (yo, no él) y junto con Giselle, presidenta de la FEU de aquel lugar y dueña de un cuerpo a lo criollita de Wilson (ya saben cómo son irresistibles esos deseos en forma de mujer) ir a tomar unos tragos en su casa de Siboney con el objetivo de preparar un concierto exclusivo (no se vendieron entradas) para los albergados universitarios en el Teatro Nacional: “Silvio y Afrocuba” cantando su más reciente disco “Causas y Azares”. Fue mi primera producción artística y gracias a ella conseguir ser contratado tiempo después por la AHS pues nadie entendió como logré tal hazaña, registrada por la cámara del querido Plátano y por eso es bien probable que las fotos ya ni existan. En la sala de su casa escuchamos sus últimas canciones (las inéditas), pues las conocidas no quisiste interpretar, hasta cantaste algunas de Manuel Corona y Sindo Garay de eso sí me acuerdo. Esa es solamente una anécdota para que no imaginen que escribo al vacío.
Por eso cuando leo sus actuales declaraciones no reconozco al poeta que después de playa girón (no del combate y si del barco) tatuó una carabela en su mano derecha (alguien me dijo que fue en la UMAP “Unidades Militares de Apoyo a la Producción”. Los temidos campos de concentración creados por la revolución para reprimir homosexuales, lumpen, delincuentes y no en el barco), y que por esa misma época también ganó merecidamente un apartamento en la calle 23 esquina 8 o 10 (aquí la memoria me falla) en el Vedado.
Al mismo que años después en la Plaza Cívica José Martí (ese es su verdadero nombre) después de un multitudinario concierto aún con Afrocuba (los mejores de toda su carrera) y acompañado de un café con ron me dijo: Azuquita más importante que el talento son los ideales, algo que hasta hoy dudo pues querría tener la mitad de su talento y nada de su actuales pensamientos.
Maestro de versos y trova. Querido Silvio (piensa en ese disco recuerda que Pablo ya lo grabó) todavía que pude ser sinónimo de siempre escucho sus canciones a pesar de no concordar con sus actuales declaraciones ya que antes de ser diputado cuando nos conocimos nunca me dijiste que eras fidelista, tal vez aún no lo eras. También nunca te pregunté.
Pero hoy con su merecido poder económico en una sociedad (presta atención no hablo de isla) me parece injusto apoyar algo tan neciamente (parafraseándote) obsoleto que depende una vez más de otra nación para engañar al pueblo con el desgatado cuento del futuro mejor, que nunca llega (o que llega para poco con apellidos oficiales). No piense que soy de aquellos exiliados extremistas, incapaz de reconocer los logros ya tan distantes de una anquilosada dictadura; los hubo y no voy a cuestionar el precio pagado por ellos. Sólo me gustaría recordarle que no se puede ir contra la naturaleza humana de querer crecer individualmente en la vida no solo biológicamente y eso nada tiene que ver con los derechos humanos (menos aún con los izquierdos). También no se olvide (ya sé que hoy es contra, pero cuando era diputado ¿por qué no hizo nada contra ese absurdo?) que ese sistema que defiende se toma el privilegio de autorizar o no la entrada y salida de sus ciudadanos y por ese privilegio estoy a 13 años sin pisar suelo nacional, por esa prerrogativa me negaron el humano derecho de despedirme de mi moribundo padre. Pienso y ojalá concuerde conmigo que esa simple imposición inválida todas las conquistas ya alcanzada o las porvenires.
La magia de sus canciones se escapa de sus declaraciones políticas y eso le salvará después que el hoy sea el pasado del cielo pero ahora inevitablemente me recuerda a otro genio también latinoamericano, Jorge Luis Borges cuando tan desastrosamente declaró su apoyo a la triste dictadura argentina que en nada se diferenciaba de la nuestra o quizás de la mía pues el exilio le es desconocido y le confieso que no es nada agradable. Es un constante ejercicio de los interminables silencios y soledades a la espera del reencuentro al final de éste viaje (no de aquel que ya cantaste) donde anhelo nuevamente apretar su mano sin revolución ni evolución pero con desarrollo y albedrío, pues como dice una de sus composiciones: “La libertad nació sin dueño”.

7 comentarios:

  1. Silvio supera todo es un genio.

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  2. Juan Carlos Recio9 de junio de 2010, 12:31

    Javier entré y leeí, muy completo el post.

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  3. Escribir sobre Silvio mi querido Azuquita es complicado pues la verdad no es absoluta hay cosas que dices con las que concuerdo y con otros no, lo importante es tú coraje de responsabilizarte por el riesgo.

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  4. Yo creo que hay algo positivo y no lo digo por este post en concreto, sino por el hecho de que él ha dicho cosas que antes quizás ni pensar las diría y sé que es en dos direcciones opuestas, pero las ha dicho, no creo que pueda hacer más, para mí su poder es más músical que otra cosa, y por otra parte, cada vez todos tendrán que pensar en un diálogo, que es inevitable, cada vez más

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  5. pero si llega un cambio, si algún día llega, que sea para bien.

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  6. Pienso que él serás una pieza importante si hay algun cambio. Pepe Lopez

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  7. javier..Silvio es eso que todos sabemos, una invencion de un sitema en decadencia...... .muchas gracias.

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