lunes, 12 de abril de 2010

PERSONALIDADES BRASILEÑAS

ANITA MALFATTIAnita Catarina Malfatti nació el 2 de diciembre de 1889 en San Paulo, pintora, diseñadora, grabadora, ilustradora y profesora. Su madre Betty Malfatti, americana y profesora de pintura e idioma, fue su iniciadora en su instrucción artística y cultural.
Por causa de una atrofia en el brazo y en la mano derecha detestaba ser fotografiada, lo que justifica las pocas imágenes de la artista. A pesar de su complejo nunca se dejó vencer por esa limitación y aprendió a usar su mano izquierda para pintar.
En San Paulo, estudió en el colegio Mackenzie; y en Alemania en la Academia Real de Bellas Artes de Berlín. Allí fue a una gran exposición de pintura moderna que la influenció mucho y de la que años más tardes diría al recordar su estadía en la capital alemana: “Fue una revelación y una gran descubierta cuando vi los cuadros grandes, con kilos de tintas de todos los colores, en un formidable juego. Una confusión, un arrebatamiento al percibir que el artista no se preocupo en mezclar los colores. Ese fue mi primer contacto con el arte de los rebeldes, de los desligados del academicismo enseñado en las escuelas. Me di cuenta de que nada en el mundo era incoloro o sin luz. Me fasciné y me aproximé del grupo donde empecé a tener clases, primero con Luís Corinth, el pintor de aquellas telas, y después con Bischoff-Culm, aprendí la pintura libre y la técnica del grabado en metal”.Al volver a Brasil realizó su primera exposición individual, en 1914, y viajó enseguida para los Estados Unidos donde estudió con Homer Boss, ya con la libertad de pintar lo que desease, libre de imposiciones. Fue ese período que marcó la fase más brillante de su creación. Anita pintó telas como "O Homem Amarelo" (El Hombre Amarillo), "Mulher de Cabelos Verdes" (Mujer de Cabellos Verdes), "O Japonês" (El Japonés) consideradas entre sus mejores obras.En Nueva York, tuvo clase de pintura, diseño y grabado con diversos artistas en el Arts Students League of New York, y en la Independent School of Art. En ese periodo trabajó haciendo ilustraciones para las revistas Vanity Fair e Vogue.
Empezó a ser conocida después de una exposición personal organizada por Di Cavalcanti, y de la cual el escritor Monteiro Lobato escribió una crítica destructiva de la artista que casi acabó con su fabulosa carrera, en un artículo publicado en el diario "O Estado de São Paulo", con el objetivo de atingir a los modernistas y principalmente a Di Cavalcanti. Después de esa muestra cambió su temática, produciendo, naturalezas muertas, retratos, paisajes y escenas populares.
En los últimos años de la década del 10, en San Paulo, estudió pintura en el atelier del artista plástico Pedro Alexandrino, donde conoció a Tarsila do Amaral. Fue profesora de diseño en la Escuela Americana, en la Universidad Mackenzie, en la Asociación Cívica Femenina y en su propio atelier que era frecuentado por inúmeros artistas.
En 1917, Anita hizo otra exposición, muy importante que fue considerada la semilla del modernismo, y de la que el escritor Mario de Andrade, otro exponente de ese movimiento dijo: "Fue ella, fueron sus cuadros, que nos dieron una primera consciencia de rebeldía y de colectividad en lucha por la modernización de las artes brasileñas".
Ganó por el Pensionado Artístico de la Provincia de San Paulo una beca de estudios en Paris.
Al regresar fundó con Tarsila do Amaral, Mario de Andrade, Oswald de Andrade y Menotti Del Pichia el Grupo de los Cinco, los grandes organizadores e idealizadores de la Semana de Arte Moderno de 1922, de la cual fueron también los principales participantes. Formó parte de la Sociedad Pro-Arte Moderno (SPAM), de la Familia Artística Paulista (FAP) y participó del Salón Revolucionario.
En 1942, fue presidenta del Sindicato de los Artistas Plásticos de San Paulo.
Su primera retrospectiva fue en el Museo de Arte de San Paulo, en 1949. Expuso también en el 1º Salón Paulista de Arte Moderno y en la 1ª Bienal Internacional de San Paulo.
Después de la muerte de su madre, Anita se alejó del medio artístico por algún tiempo, no obstante, cuando regresó oficialmente en una exposición individual de 1955, la artista presentó las obras producidas en ese período de reclusión. Su nuevo tema, era exclusivamente el arte popular brasileño, opción esta, considerada por ella y por algunos profesionales su mejor y más pura fase. Anita fallece el 6 de noviembre de 1964 en la ciudad que tanto amó San Paulo.

Algunas de sus obras:

O Homem Amarelo

Mulher de Cabelos Verdes

O Japonês

A Boba

A Estudante Russa

O Homem das Sete Cores

Nu Cubista

GRUTA DA IMPRENSA

Natividade

3 comentarios:

  1. Un amigo me hablo de tu blog pues vivo en miami y me encanta todo lo que es de Brasil. Me ha gustado mucho principalmente las personalidades brasileñas no conocia a ninguna. Muchas felicidades. Vilma Nuñez

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  2. hermosas las obras de Anita Malfatti... Recibe mis saludos desde los mangos,

    ih

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  3. Impresionante esa últimas personalidades brasileñas que nos ha regalado. Gracias

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