miércoles, 3 de marzo de 2010

DESPUÉS DEL HORIZONTE

Como no te me quitas de las ganas. Fue la primera frase que salió de mi mente, aún en el letargo del sueño; en ese silencio donde nada es y todo se detiene. Me gusta (es una justificativa a mi insomnio) despertarme temprano para ver la alborada desde el balcón de mi apartamento con sus colores que más parecen sentimientos (qué cruel el tiempo con la belleza) y que me recuerdan el parto de una mujer que siempre es vida, una pintura renacentista haciendo volar mi imaginación a los lugares donde ya fui feliz y a los que pienso poder serlo. Qué es la vida sino la constante búsqueda de la felicidad, la eterna lucha entre la risa y el llanto. Vivimos exigiéndonos más de lo que podemos alcanzar porque los sueños siempre serán superiores al mundo real. Es una guerra perdida no aprovechar el hoy pensando que quizás mañana será el DÍA. Mientras recapacito todo eso bebo mi café, la bebida que más combina con mis ideas de ese instante, sí a cada segundo los pensamientos cambian porque se niegan a abandonarme (mierda de pensar tanto).
Con el sol ya listo salí a correr para cansar mi cerebro. A años entablamos una batalla donde sólo el agotamiento físico consigue calmar su velocidad o al menos equilibrarla, no hay vencedores en esa disputa de un único adversario, cómo lidiar contra algo que está dentro de mí, es la negación como repuesta delante de la ansiedad que me provoca cada amanecer.
Corrí con la canción entera en todos mis músculos, recordé las veces que compartí con su autor, cuando todavía no era Diputado en aquella árida geografía política. Sus fiestas de cumpleaños en su casa de Siboney abarrotada por sus amigos también famosos y otros menos. No he olvidado que en una de ellas, en noviembre de 1989, bien tardes en la madrugada o bien temprano en la mañana, ya el whisky había hecho su labor apareció el hoy articulista de Castro con la caravana de seguridad que siempre lo ha acompañado creando una tensión capaz de espantar las más cruda de las borracheras, lo digo por experiencia propia.
Volví a casa con esa imagen en los parpados y con Martí (viví en el monstruo y le conozco sus entrañas) en el lado izquierdo del pecho. Me bañé, desayuné y fui para la máquina del tiempo; es así como llamo a la computadora pues todos mis ayeres, presentes, futuros, canciones y poemas de siempre caben en un teclear junto con los amigos que están regados por esta aldea global. El irreal mundo frente a mí y yo impotente con tantas ganas de escaparme, de vivir en la piel lo que ahora es una quimera.
Entonces puse esa frase en el Facebook, y me fui a navegar. Olvidé la canción de la misma forma que amaneció, al volver habían comentarios y señales de gusto. Encontré a la hermana del compositor, amiga a muchos años dejando su parecer, los de varios amigos o conocidos. Y en el chat lo más interesante la esposa de un recién pero ya imprescindible amigo, me preguntó ¿Quién no se quita de las gana?, convirtió la frase automáticamente en persona, le escogió el sexo con aquel típico sentido femenino que tanto admiro. No hay nada más sutil que una mujer atrás de una expresión abierta, cuántas cosas caben en el vocabulario femenil. Será que solamente sentimos ganas de alguien, pensé mientras le respondía de La Habana, y me quedé con su pregunta en la punta de los dedos.
La Habana, en primer lugar, pues siempre la vi femenina: mujer, hija, amante, madre, abuela, hermana y ya saben cómo se nos cuelan las mujeres cuándo quieren ser eternas. También de otras cosas que ya atardecieron, muchas inmateriales que pasaban desapercibida delante de un tiempo de insolvencia, como los olores y los deseos que ya no son más.
Pero en éste momento he decidido querer vivir más que ayer, solamente sentiré ganas de la palabra futuro, seré semilla y no árbol. Días atrás mi gran amiga Odette Alonso dejó éste comentario en una de mis publicaciones que reiteraba el tema hablanero en el blog: Azu, escapar a veces es castigo pero a veces es una bendición. ¿Por qué no tratas de verlo de este modo?: La Habana, como amante buena, como madre, prefirió verte partir para saberte a salvo. No le pidas perdón; dale las gracias. Y recuerda que escribir es también una forma de reír. Un abrazo fuerte de quien te quiere mucho.
Cuánta sabiduría en esas palabras que agradeceré eternamente y que quiero hacer mías. Basta de ayeres que no puedo cambiar, lo que pasó era necesario o quizás no; pero es pretérito y nada ni nadie pueden aliviar un recuerdo. Ahora es tiempo de izar velas, de navegar más allá de la red porque es urgente. Alguien dijo que existen tres tipos de hombre: los vivos, los muertos y los que se tiran al mar. Hay algo de esa frase en mí, pero hoy quiero ser más viento que ayer. Descubrí que la felicidad no está ligada a ningún lugar, que está dentro de uno mismo.
Ya pasa de medianoche y sigo escribiendo, quiero dormir como si fuese el primer día de una nueva era. Necesito parar, descansar. Mañana empieza todo de nuevo y mientras apago mi notebook inconscientemente tarareo “Te convido a creerme cuando digo futuro”.

16 comentarios:

  1. Querido Javier, me gusto mucho tu escrito, me alegro haber formado una pequena, pero grande para mi, parte de tu inspiracion con mi indiscreta pregunta, Quien no se te quita de las Ganas? Otra parte que coincido con tu pensamiento es donde dices, "Vivimos exigiendonos mas de lo que podemos alcanzar porque los suenos siempre seran superiores al mundo real. Es una guerra perdida no aprovechar el hoy pensando que quizas mañana sera el "Gran Dia". Es triste pero es asi, a veces no se puede cambiar la realidad que vivimos, esperando y esperando una nueva oportunidad... de la vida...

    Gracias por tan lindos escritos
    Luisa Aragon

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  2. yo tambien acumulo los recuerdos, leyendote ahora me hiciste recordar una noche en la ya extinta casa del joven creador en la habana,en la que tenia sentados al lado al poeta-diputado y al exministro de cultura cojo plus la escolta del ultimo y la diferencia entre nuestra mesa y la de ellos la marcaba la calidad del ron, creo que alexis el negron estaba tambien, un abrazo

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  3. Qué maravilla leerte en ese tono, musicalmente hablando MAYOR, dejando atrás las tonalidades MENORES.
    Estoy tan feliz por ti!!!
    Yo se que no es fácil, lo vivo cada día, pero tenemos que luchar contra el pesimismo y la tristeza, para que el mundo cambie tenemos que cambiar nosotros primero y ensayar ese personaje donde el optimismo no nos permite tener pensamientos tristes, hasta que el personaje se apodere de nosotros.

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  4. Azu, todo lo que pasa "tenía" que pasar, era necesario para que la vida siguiera su curso y encontráramos otras alegrías, otros amores, conociéramos otras cosas, nos reencontráramos con nosotros mismos... La cuestión es seguir caminado porque la vida no es más que eso: el camino que vamos transitando.
    Qué te parece si cantamos ahora: "Una mujer con sombrero, como un cuadro del viejo Shagall"...
    Beso grande,
    Odette

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  5. Mi querida Luisa soy quien te doy las gracias por haberme hecho la pregunta, sólo así pudo salir éste texto. Ben tenemos muchas más cosas que nos unen. Vero a tí no sé que decirte pues ya sabes todo lo que siempre significaste para mí. Mi hermana Odette ya viste que hay parte de tí en el texto, una vez más te doy las gracias y te acompaño en esa última canción.

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  6. Javier, querido, me gustaría tener entusiasmo y fuerza para hacer algún comentario inspirado sobre ese horizonte tuyo que tan generosamente has compartido, pero la mayor parte del tiempo estoy nebulosa y gris, sólo puedo decirte que tampoco se me quita de las ganas, nada más que soy conciente de que lo añorado ya pertenece desde hace años al reino de lo irreal.

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  7. Bravo Javier... muchos de adentro y muchos de "afuera" podemos sentir estas palabras que regalas, como nuestras. Nadie la tiene ahora, no es de nadie hoy esa Habana que no se nos quita de las ganas. Pero te creo, seguro que te creo cuando dices futuro.

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  8. Unos de los escritos que más he disfrutado, esa angustia entre la risa y el llanto. Ma has hecho pensar seriamente en ello y te lo agradezco.

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  9. Un tema universal y magistralmente escrito. Gracias por él.

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  10. Ramon Ignacio Villavicencio4 de marzo de 2010, 6:48

    Javier...Valeu...meu caro amigo...pues si, nunca se nos va a quitar de las ganas andar la Habana y desandar sin limites lo que dejamos en un dia del pasado. Hoy no da mas para enfrentarnos a un mundo imaginario y desigual. Esta mi calle de ir a los lugares donde aprendi la vida y esta mi barrio de gritar que lo mio esta en la otra esquina y que mi ... Ver másciudad continua a mi espera y a la de tantos...pero el mundo es ancho y ajeno y hubo un desafio y hay una conquista y habran siempre en nuestro amanecer unas "saudades" que nos sustente la esperanza...a pesar de permitirnos gastar papeles recordando...

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  11. Azuquita muy bueno el papalote este, te empina con él, alegra sentirte en este tono, como ves, todos estamos en este andar:
    Caminante, son tus huellas
    el camino y nada más;
    Un abrazo

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  12. Eh.Javier...riquisimas memorias...me gusto....Abraços.....Alexis

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  13. Bravo querido amigo, Feliz de leerte asi. Ayer estaba viendo las imagenes del mar de leva en el Vedado coon un amigo de Mexico y le decia: Mira que La Habana es hernmosa!. El me lo creyo. Tan rotundo fue mi tono. Y tuvo razon en hacerlo porque esa es una gran verdad. Por eso los cubanos la recoerdamos siempre. Las cosas que son hermosas nunca nos abandonan. Un abrazo.
    Omar Mederos

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  14. Mi querido Omar, gracias por retornar a los Escombros me has dejado muy feliz. Alexis te acuerdas de ese día del que habla Ben. Abrazos para los dos.

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  15. sempre escrevendo muito bem!

    estou aqui :)

    bejos!

    Renata

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  16. Hay una carga de nostalgia, de melancolía.

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