miércoles, 5 de agosto de 2009

LA RESPUESTA ESTÁ EN EL ESPEJO

Mi compadre, palabra-pariente casi olvidada en la época comunista (escritor famoso que vive en la Isla), y que me orgullece porque crea lazos sin límites entre dos familias (bautice a uno de sus hijos), y me gustaría haber hecho lo mismo con los otros, antes de tomar el camino del exilio.
Me preguntó, muchos años después usando la impalpable “Red” que nos mantiene unido en la aldea global que se convirtió el mundo. ¿Por qué escribes tanto (quiso decir únicamente) de La Habana?, una realidad que no te acompaña más, lógica su interrogación.
Se supone que viviendo en un país, sueño para muchos. Brasil, con sus maravillosos paisajes, playas paradisíacas, música inconfundible, carnaval que no cabe en adjetivos, y toda la aurora que rodea éste lugar. Mis escritos tuviesen un sabor más cercano a la samba, con esa musicalidad única del portugués, pero la sensatez ni siempre es.
Por eso le respondí que solamente conseguía escribir con un distanciamiento. Mi memoria no asimila lo sucedido hoy (el tiempo es algo relativo, hoy significa 12 años) para procesarlo en escritura.
Quizás sea porque no estaba preparado para huir del presidio tropical. Ignacio un amigo cubano que conocí en Brasilia, y que también trabajó como productor artístico en Cuba, por lo que descubrimos que tenemos muchos amigos en común. Un día me contó esta leyenda sobre los cubanos: dicen que muchos son como pájaros enjaulados, que al ganar la libertad después de tantos años de cautiverio salen volando sin rumbo y algunos hasta sienten nostalgia y sueñan en volver a la seguridad de su encierro.
Como en toda fábula hay algo de verdad, principalmente en esta, si naciste después del 59. Cuando nos acostumbraron a vivir con casi nada, y por esa nada poco se pagaba, pero también poco se exigía; menos se recibía. Discutir para qué, no resolvía nada, como ven es la nada infinita lo que siempre nos ha acompañado.
Otra posibilidad es padecer una enfermedad incurable descubierta en los años 60 en la mayor de las Antillas llamada de HABANITIS, no es mortal pero hasta hoy no se ha encontrado medicina eficaz contra ella.
Su efecto es lento, mientras más años pasan más se agudiza. Ataca a todas las personas que en algún momento de su vida oyeron hablar, se enamoraron sin conocerla o pasaron por esa ciudad. No es necesario haber nacido ni vivido en ella, aunque es endémica puede atacar a los extranjeros que de alguna manera hayan sido infestados por la Habanidad.
Existen diversas formas del virus. El Habanitis-ruinas que afecta a los habitantes más calmos, y por eso más peligrosos. ¡Quién poco habla mucho piensa! Y si piensa cuestiona, escribe, puede contagiar a otros sin querer. ¿Qué hacer entonces? Hay sólo dos posibilidades, aislarlo o darle un viaje al futuro (que siempre es un país enemigo) con fecha de regreso.
Eso lo inmuniza hasta la próxima salida, pero no son todos los que aceptan esa opción; algunos se niegan a ir por miedo a infectarse, ya que en la isla sólo se habla de la variante que aflige a los que se van. Piensan que quedándose están inmunizados.
Después de algún tiempo, cuando descubren que viajar ya es indiferente, perciben que fueron contaminados con la variante interna del virus, de la cual la prensa nada informa, para no crear pánico en la población.
Sus víctimas más conocidas son Virgilio Piñera y el vecino gordo (palabra políticamente incorrecta) y fumador de Habanos que vivía en la calle Trocadero 162 entre Industria y Consulado, en el barrio de Colón, en Centro Habana.
Optaron por quedarse, huyeron para dentro de sí, y no escaparon de la epidemia. Fueron contagiados, de nada sirvieron las quiméricas murallas que inventaron para protegerse, lo único que consiguieron con ellas fue reforzar sus ostracismos.
Existe una variedad menos mortal del virus. La persona sabe que está infestada, pero que aún no lo desarrolló. Tiene conciencia de su problema y por eso sobrevive, viaja, hasta consigue ir con su familia (privilegio de pocos). Pasa largas temporadas en el exterior, algunos hasta compran casas en las más caras ciudades europeas. Les dan autorización para criticar sutilmente al gobierno (hay que parecer un poco democrático), regresan, pagan sus impuestos en CUC y se dicen intelectuales revolucionarios o que nunca fueron censurados por la dictadura. Todo mentira, es el precio extra que tienen que pagar además de los gravámenes, vender sus consciencias, como en una bolsa de valores, ¡quién da más!
La otra variante, el Habanitis-nostálgico, es la más mortífera y difundida por las autoridades del país. Usada como propaganda política, haciendo creer que solo existe literatura (presten atención, debía haber escrito vida) en la isla. Su víctima más conocida fue Guillermo Cabrera Infante, que nunca consiguió olvidar la ciudad que lo adoptó o sería lo contrario.
Toda su literatura (ya saben que es sinónimo de vida) tuvo como protagonista, la urbe bañada por el azul. Aunque vivió poco tiempo, solamente 24 años en ese color, mucho menos que los 40 restante en aquella otra isla (las orillas-márgenes siempre lo acompañaron), fría, lluviosa, gris; que tiene el reloj más famoso del mundo, y que en casi nada recuerda a la cálida capital, pero libre.
No paró de escribir sobre la otra (podría ser una mujer), sufrió y murió con nostalgia de la metrópolis que duerme de espalda al mar. Yo que no soy médico, descubrí que padezco de la misma enfermedad, y mientras espero el remedio que alivie mi dolor. Les pregunto y la de ustedes. ¿Cuál es?

12 comentarios:

  1. Azuquita te la comiste mi hermano

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  2. Conozco muchos infestados

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  3. La cura de esa enfermedad es la muerte de los Castro

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  4. Esa Cubanita debe ser tan gusana como el dueño del blog

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  5. Ignacio Villavicencio5 de agosto de 2009, 12:39

    El emigrado es un constate sufridor. Hay dos en quien emigra: la primera es aprender a administrar sus faltas ( con nostalgias, melancolias y dolores ) y segundo prepararse para aprender a enfrentar la libertad, por la cual, abandono todo lo que pertenecia. Creo fue Frei Betto quien escribio la historia del raton que queria emigrar y ser libre. El estaba preso en una jaula y al pasar una persona le grito: Ei amigo, sera que alguien me puede ayudar a sacarme de esta jaula para ser libre? Y le contestaron.- Claro, te llevaremos al lugar donde te ayudaran a encontrar la libertad. Y aqui comenzo el peregrinar del ratoncito por salir de su encierro y ser libre. Paso el tiempo y despues de haber cumplido varias formalidades; llamemosle burocraticas, para liberarse, grito.- Ei amigo cuando saldre de la jaula? Se escucho lo siguiente: Ratocito, te sacaremos de la jaula pero no podras salir de esta sala...y asi, fue pasando el tiempo y entre el cumplimiento de aquellas formalidades burocraticas, autorizaron al raton a tener acceso a otras habitaciones y espacios del lugar donde se encontraba. Pasado mucho tiempo, llamaron al raton y le dijeron: Ratoncito llego el dia de tu liberacion definitiva. Aqui tienes una cedula de identidad y documentos que te hacen libre para siempre, en el lugar que escojas del planeta. El raton feliz, agradecio y se dirigio a la puerta. Alguien le dijo...Amigo Raton, ya eres libre, podras hacer y decir lo que quieras, opinaras lo que te de en ganas y para siempre seras un raton libre. El raton salio, se paro y vio la multitud afuera, iendo y viniendo...lleno sus pulmones de aire y con regocijo y felicidad emprendio su andar por la ciudad...solo que al dar unos pasos vino un gato y se comio el raton...

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  6. Compadre bárbaro, tienes que patentar esa enfermedad.

    Oye tienes un pedazo C. M. de visitante oficial en tu blog, lo abran mandado o es ruin de nacimiento.

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  7. Grandes amigos Ignacio y Quevedo, gracias por sus comentarios, eso es lo que importa porque vienen con nombres y apellidos, para el personal-anónimo dejaremos la penumbra en la cual se esconde

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  8. Javier...es dificil opinar sobre este tema, que duele mas, que lo que reconforta. Hoy hay muchos tipos de emigrados y de ellos una gran mayoria llevan la vida en el samba...como deciamos alla en Brasilia. El hombre piensa como vive, diria uno de aquellos filosofos impuestos y no deja de ser una verdad ilimitada. Cada uno lleva su pesao y su jolongo. Estan los tradicionales, que son fieles a su ideologia y los que verdaderamente fueron afectados por leyes e injusticias del regimen. Estan los oficialistas, que emigran por temporadas bajo control de su gobierno y estan los que ganaron la oportunidad de salir de su pais a buscar un nuevo modo de vida y/o un estatus diferente. Hay los que practicando inconformidad por motivaciones contrapuestas en la politica, crean un universo improvisado y como es logico y cierto, estan los que andan tras una oportunidad de crecer y emprender en la vida. Estan los sonadores, que al despertar descubren que la realidad no es compatible con sus suenos y estan los que se acogen a cualquier doctrina o propuesta y los que divagan entre soluciones nada ortodoxas y se aventuran en un mundo complicado y lleno de inconvenientes y pesares y los infelices, que por escoger un derrotero errado han frenado su vida y sus andanzas y estan los definitivamente excluibles. En fin amigo javier, hay tanta variedad de emigrados, de tantos paises y lugares...de tantos motivos...y de tantos...

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  9. Javi, me encantó lo que escribiste y el comentario de Ignacio, en el Parque del Ajedrez Odette trató este tema también de una manera maravillosa cuando comentaba lo incapacitados que estábamos en ocasiones para disfrutar de la libertad.
    Qué feliz soy de tener amigos que escriben tan bien y me hacen tan feliz.

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  10. Redundante con lo de feliz pero igual emocionada entre canciones que comparte Ignacio, textos que escriben ustedes, en fin... feliz jajajaja

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  11. Vero, somos pedazos de varios rompecabezas, que algún día conseguiremos armar. Es bueno tenerte de nuevo cerca, con esa sensibilidad de siempre. besooos. Azuquita

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  12. El texto nos recuerda la experiencia del exilio, la soledad y el sentido de nuestro pasado. Aunque hablé acerca de una triste realidad, también nos permite reflexionar sobre los usos que hacemos de nuestro pasado. Mientras vivimos, la vida sigue y siempre será un regalo. Una invitación a seguir adelante, dando las gracias y continuar y continuar con nuestra lucha. Nuestra relación con el pasado y los recuerdos tienen que ser selectiva, tratando de mantener sólo los buenos, aquellos que nos qyudana ser mejores cada día. De lo contrario, se convierte en el pasado y hay que enterrarlo para siempre.

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