miércoles, 26 de agosto de 2009

CADA LOCO CON SU TEMA

1ª PARTE

Nunca conseguí escribir en la inmediatez de los hechos, pero circulando dos asuntos polémicos (discúlpenme la redundancia si son nacionales ya está implícito ese adjetivo) en el avispero cubano que golpean mis anteojos violentamente, no puede escapar de esa trampa; no tengo salida. Escribo o apago mi computadora. Me decidí por la primera opción.

Los cubanos que desde de 1959 están dividido por el color de la política, mucho más que por la geografía, esperan diariamente encontrar algo con que agredir a la otra parte (muchos llaman de orilla). En estos días se armó un tremendo guateque con el anuncio de Juanes querer hacer un concierto por la paz (debo estar muy desinformado porque no sabía que había guerra en mi país) en La Habana (que algunos ven como la ciudad prohibida, lamentablemente 2 veces ¡cómo se parecen las orillas!), y con la prisión de Pánfilo.

Vivir en Brasil, lejos del puente Miami-Habana-Madrid (siguiendo las manecillas del reloj), me permite tener un distanciamiento mayor con esos temas tan particulares, no tengo ningún compatriota con quién pueda discutir cubanidad. Por eso la pasión y emoción que producen consigo analizarla con la necesaria frialdad de la distancia.

No piensen que no acompaño lo que sucede del otro lado de la pantalla de mi computadora. Sé que hasta hoy uno de los objetos de consumo más difícil de conseguir en Cuba es un par de zapatos que sea tu número, que no te quedé ni grande ni pequeño. Algo que hoy me parece tan simple siendo éste país el segundo productor de ese objeto en el mundo (antes que me pregunten qué país es éste, les digo, aquel donde la samba y el fútbol son la mayor religión). Mas para los isleños sigue siendo un dolor de cabeza, recordemos que el transporte público sólo funciona en el periódico Granma, lo que obliga a su población a hacer todos sus recorridos en bicicleta o a pie.

Qué sucede cuando los zapatos te quedan grandes. Es difícil caminar porque se te salen del pie, entonces el trayecto que harías en 30 minutos lo haces en 1 hora. Y cuando es lo contrario y te aprietan, gastas el mismo tiempo y además los pies te duelen, te salen callos y un hueso se desplaza de su lugar creando una bola que desfigura tu pie. Cuando eso sucede ya no importa usar o no su número, la única cura es una cirugía.

Se estarán preguntando qué tiene que ver eso con las noticias que me obligaron a escribir éste texto, todo porque parece que actualmente nadie del exilio cubano ha escapado de esa enfermedad. Unos (que es una cantidad indefinida) quieren cortar el bien/mal por la raíz. Ya usaron los martillos, espero que nunca usen la hoz. Están con la voz ronca de tanto gritar: _ ¡Qué se vaya la escoria! (perdónenme eso fue en otro lugar y otra época), aunque sospecho que las voces sean las misma.

Como ya saben dónde hay más de un cubano hay división (divide y vencerás, premisa de las revoluciones comunistas). Existen otras voces que gritan igualmente sin parar, ésta vez apoyando al muchacho de la camisa negra. Tengo seguridad absoluta que también participaron de aquella protesta por la que ya pedí disculpa.

Ya escribí una vez en otro artículo que no soy médico, pero como todo cubano cree que lo sabe todo me arriesgo a decir que la epidemia que contaminó al exilio patrio es dolor de JUANETE. Y antes que me vengan a preguntar. Soy a favor del con-cierto (con-cierto amor, con-cierta tolerancia con-seguiremos construir los puentes que la nación necesita), los detalle que no concuerdo son solamente eso, simples detalles.

He querido escribir con algo de humor sobre éste primer tema. Sin analizar ni profundizar en la calidad o no del artista, en su ingenuidad o no, en los significados del lugar escogido para el recital (recuerden que esa plaza fue construida por el presidente Gerardo Machado y su verdadero nombre es Plaza Cívica). Caballero vamos a dejarnos de tanta paranoia, tomar unos tragos y reírnos un poco que es lo que harían si pudieran los que viven en la isla, porque todos sabemos que con un con-cierto no se va a cambiar el rumbo del país.

2ª PARTE

El segundo tema también sería cómico sino fuese trágico: Pánfilo cuyo nombre es Juan Carlos González Marco, es uno de aquellos personajes que siempre han habitado la ciudad que no consiguen destruir. Parece (no lo conozco, nadie lo conocía) una persona típica del pueblo, negro (también hay otros colores y otros Pánfilo a la espera de una filmadora), con pocos estudios y que como hace la mayoría de la población bebe. Bebe para olvidar, para soñar con la libertad que no conoce porque no tiene dinero para comprarla (hago un aparte aquí, el dinero sí la compra), para olvidar que tiene hambre y para pedir Jama. Bebe y después que se le pasa la curda viene el miedo, la retractación tan típica de los sistemas opresores de los derechos civiles, transcribo aquí literalmente sus palabras: ¡Nadie me ha dado un centavo! ¡Estoy en candela, no quiero saber de política ni de allá ni de aquí! ¡No me han llevado pero sé que me van a llevar!
A pesar de su poca instrucción, sus frases fueron proféticas. Ese hombre no era política hasta que surgió como estrella de internet borracho y gritando lo que su estomago no soportaba, era el Reality Show que aquella margen estaba esperando para montar su circo. El resultado de esa exhibición todos sabemos cuál fue. En otro juicio relámpago (los tribunales populares son la única cosa que funciona con rapidez absoluta en Cuba), Pánfilo fue condenado a 2 años y llevado a prisión por un crimen que no cometió, que no existe y que el aberrado sistema penal cubano llama de “Peligrosidad Predelictiva”, o sea es algo que piensas hoy y que algún día puedes hacer, en fin fue condenado por su ignorancia y su embriaguez.

La instantánea fama de la que hablaba Andy Warhol, lo privará de su única forma de escapar, las borracheras por 24 meses, tiempo suficiente para que la TV-internet del exilio se olvide del embriagado que habló con el estomago. Ese tipo de actitud de los que viven en un sistema democrático es algo que no puedo aceptar. Cómo pedir a los que están en la isla para hacer lo que muchos de nosotros no fuimos capaces cuando aún caminábamos por esas calles que hoy nos faltan. Sería sensato pensar de aquí para frente en los pros y contras antes de usar a un simple hombre como propaganda política. Pero eso queda en la consciencia de cada uno porque como decía mi abuela ¡cada loco con su tema!

3 comentarios:

  1. De los temas que tratas realmente el segundo parece un cuento absurdo

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  2. A favor de todo lo que sea prohibido

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