lunes, 6 de abril de 2009

JAVIER IGLESIAS: POEMAS

LA GIRALDILLA Y YO
Esta ciudad muere lentamente
hay muertos que no hacen ruido
la Fe salió al pasado
se extravió entre las columnas
y el aire con olor a consigna.
Esta ciudad de música
sólo escucha su réquiem
y el sonar de vasos de ron
ahogando vidas.
Esta ciudad que amo
porque me enseñó a caminar
me preñó de amor y odio
se escapa de mis manos
ahora que los sueños pesan.
Esta ciudad muere
Y yo me niego a abandonarla.

COLGADA EN LA PUPILA
Siempre hay una ciudad para un recuerdo
una calle donde se gastó la infancia.
Una partida en medio de la tormenta
como pretexto de cambio.
Un amigo que sueña con torres y museos
de la ciudad luz que queda en los libros
tras el reloj y los sueños.
Una mujer símbolo de una capital,
un malecón para amar
400 años que gritar.
Un museo que fue gobierno,
un capitolio en español,
un poeta convertido en estatua,
una paloma que busca descanso,
una calle pequeña,
sucia y oscura,
con olor a pueblo
donde espero.

EL INSTANTE DEL AZUL
Se me queda una canción a esta ciudad
sitiada por el azul,
con sombras que agonizan bajo el mar.
A una mujer que cabalga
sobre letras encendidas
en blanco papel,
dibujando metáforas con sus labios
y pintando las ruinas de un sueño
que nunca amanece,
con la soledad de la tarde
sin más compañía que la congoja.
A un pasado que nombra a Plácido
y una poetisa que resiste a sus años
desordenando,
desde el invierno a la primavera
de la primavera al otoño
del otoño a sus puentes.
A este lugar de ideas húmedas
donde alguien,
antes de ser desterrado
escribió poemas en la arena.

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