miércoles 23 de diciembre de 2009

AL SUR DE DICIEMBRE

En estos años de exilio diciembre se ha convertido en algo melancólico, recuerdo que cuando llegué a principio de ese mes, trece años atrás; Brasil era un sueño de libertad y la ciudad que sería mi abrigo me era desconocida, misteriosa e iluminada como nunca había visto a la mía. María, mi esposa era todo mi universo, todavía lo es.
Al salir de la pecera del aeropuerto internacional de Guarulhos lo primero que vi fue un arbolito de navidad inmenso y tan verde que parecía que toda la naturaleza cabía en él, con sus luces intermitentes que impendían la llegada de la noche, lleno de bolas rojas y doradas, con medias y lazos del mismo color, y muchos Santi Cló pequeños escalando un deseo hecho realidad. Era perfecto, idéntico al que poblaba la memoria de mi tío-abuelo Sito, la persona que más he querido y de la cual no pude despedirme cuando murió, pues según la sede diplomática cubana soy (presten atención en el verbo usado SER, que demuestra permanecía) persona NON GRATA, en cualquier otra situación está condición sería humillante, pero recordemos que estoy refiriéndome al lugar donde nací, MEA CUBA dominado por la dictadura más antigua del mundo, por ese motivo el término en vez de humillarme me enorgullece.
En ese instante entendí por qué mi tío hablaba tanto de esa época del año y el significado de sus historias navideñas siempre repetidas vinieron a mi cabeza. Sentí su voz y su risa después de su justificativa favorita: algún día Cuba volverá a ser como el resto del mundo, y el tiempo que la dictadura nos robó, no impedirá más esa fiesta. Decía que los olores navideños se negaban a abandonarlo, a pesar de tantos años de ausencia, de miserias no sólo materiales. Pensaba que era solamente un delirio incontenible por el pasado, hoy sé que el dolor amanecía en él. Deseé que estuviese conmigo, recordé como cada natividad me contaba lo mágico que era para un niño esperar esa fecha, la ansiedad que no lo dejaba dormir la noche anterior pensando en los regalos, y lo rico que eran los turrones tan típico de esa fiesta, más de cuarenta años sin ellos no borraron de su memoria el sabor dulce y amelcochado de esa delicia española.
Tenía 10 dólares en el bolsillo y otro pasaje de avión San Paulo-Brasilia, debía apurarme para hacer la transferencia y no perder el vuelo, que saldría en 30 minutos, con el lenguaje de señales conseguí comunicarme y llegar al terminar de embarque a tiempo de saber que el vuelo estaba cancelado pues un avión de la misma compañía aérea había hecho un aterrizaje de emergencia en Buenos Aires.
Los pasajeros protestaban, gritaba, y yo en el medio de todos sin entender una palabra. Un funcionario de la compañía aérea nos llevó para un restaurante que parecía la mesa sueca de Hotel Nacional o sea todo un lujo (algo común para un país normal) y dijo que podíamos comer todo lo que quisiéramos, que la compañía pagaría. Para mí que traía el estomago pegado a la espalda desde que nací el idioma dejó de ser una frontera entendiendo sus palabras como por un toque de mágica; comí, bebí y fume (aún fumaba en esa época) sin preocuparme. El hambre que tiene su tiempo se evaporó y pregunté (en realidad gesticulé) si podía andar un poco por el aeropuerto.
Salí de uno de los siete pecados andando pesadamente por un lugar donde el sol nunca se apaga, los anuncios que no entendía provocaban el placer de sentirse parte de algo que nos niegan a medio siglo, que es mucho más tiempo de lo que parece, cuando dependemos del capricho de un megalómano y nuestra individualidad es cero, anduve pendiente al reloj y a las palabras TRANSBRASIL - Brasilia, mi próximo vuelo, él cual salió con cinco horas de atraso.
Quise escribir mis primeras experiencias en éste país de dimensiones continentales en todos los sentidos, después de tantos años, en estos días festivos que me duelen más allá del sentido de ese verbo porque hoy sé que los gustos cambian más por las circunstancia que por el inevitable avance del reloj.
Diciembre que ya fue feliz cuando la Habana no era pasado, significaba más que el fin del año, era el puente con lo que estaba del otro lado del mar, que inundaba todo con un festival de cine, que empezaba de la mano de Changó y terminaba acompañado por San Lázaro, en tan perfecto sincretismo que ni la más cruel filosofía ha podido apagar y que usaba las pequeñas grietas de las eternas murallas como caleidoscopios.
Poco o nada importaban las penurias que mal sabía yo que podían causar nostalgia. No se espanten, sentir falta de la miseria no es un síntoma de locura, pues era una miseria colectiva rodeada de los eternos amigos de la juventud, y en esa edad pensamos que la eternidad estaba al doblar de la esquina y que el mañana cabía en un vaso de ron.
A mucho tiempo, siempre en esta época busco aquel muchacho que se impresionó con la luz para decirle que el turrón no tiene el mismo sabor con su ausencia, que descubrí que el paladar de los recuerdo es infinitamente más detallista pues usa el mayor de los sentidos (la melancolía), que percibí que los sabores que habitaban mi imaginación siguen siendo los más exquisitos, que toda navidad espero por él y su tío con un turrón en la mesa pero las sillas continúan vacías.

Foto de Magali de la Cruz

lunes 21 de diciembre de 2009

PERSONALIDADES BRASILEÑAS

ADONIRAN BARBOSA
João Rubinato, su verdadero nombre es el séptimo hijo de Fernando y Ema Rubinato, emigrantes italianos de Venecia, que se asentaron en Valinhos. Nace el 06 de julio de 1912, pero esa fecha es alterada para el 6 de agosto de 1910 para que pudiese trabajar siendo aún niño, ya que no quería frecuentar la escuela. Adoniran Barbosa, es su nombre artístico y con el cual entraría para la historia musical de Brasil como uno de sus más grandes compositores.
Su familia se muda para Jundiaí, SP, donde empieza a trabajar en los vagones de carga de los trenes para ayudarla; también entrega cantinas y es barrendero entre otros trabajo. En 1924 se muda para Santo André, SP, trabaja como tejedor, pintor, plomero, cerrajero, merolico y camarero. En el Liceo de Artes y Oficios aprende la profesión de ajustador mecánico.
A los 22 años va para la ciudad de São Paulo. El joven João Rubinato que ya compone algunas canciones participa del programa de aficionados de Jorge Amaral, en la emisora de Radio Crucero del Sur y después de muchos intentos consigue clasificarse con la samba Filosofía, de Noel Rosa. En 1933 firma un contrato y comienza a cantar en un programa semanal de radio. Ese mismo año adopta el nombre artístico de Adoniran Barbosa, que lo inmortalizara. Adoniran fue un homenaje a un amigo de bohemia y el Barbosa lo copió de su ídolo el sambista Luiz Barbosa.
En 1934 compone con J. Aimberê, la marchilla Doña Buena (Dona Boa) que un año más tarde ganaría el concurso carnavalesco organizado por la Alcaldía de San Paulo, él cual volvería ganar en años posteriores con dos composiciones suyas: Malvina y Tira La Llave (Joga a Chave).
Entusiasmado por el repentino suceso decidió casarse con Olga, una muchacha con la que enamoraba hacia algún tiempo. El matrimonio duró menos de un año, pero de él nació la única hija de Adoniran: Maria Helena. En 1941 fue contratado por la Radio Record, donde trabajó como humorista y en radio-teatro, hasta jubilarse en 1972. Allí creó personajes inolvidables como Pierna fina (Pernafina), Jean Rubinet y Tabaquito (Charutinho), su mayor suceso en la radio, en el programa Historia de las Aldeas (História das Malocas) de Oswaldo Molles. Participó como actor, en las primeras telenovelas de la TV Tupi, como La Pensión de Doña Isaura (A Pensão de D. Isaura). En 1945 debuta en el cine en la película PIF-PAF, aunque su mejor actuación fue en el filme El Bandolero (O Cangaceiro), de Lima Barreto, con la productora nacional Vera Cruz.
En 1949 se casa por segunda vez con Matilde de Lutiis, que sería su compañera por más de 30 años, y coautora de composiciones como ¿Pa´que llorar? (Pra que chorar?) y La llovizna viene bajando (A Garoa vem Descendo).
En 1973 graba su primer disco, con el cual alcanza la fama como cantante y pasa a ser respetado como un gran compositor. La mayoría de sus composiciones son grabadas por los Demonios de la Llovizna (Demônios da Garoa), considerado el más tradicional grupo de samba Paulistano. Lleva una vida sencilla y alegre, nunca pierde el buen humor ni su amor por San Paulo, y especialmente por el Barrio Bexiga (Bela Vista), que retrató en sus sambas de una manera tan especial como nadie más lo ha logrado. Se puede decir que Adoniran es la cara de San Paulo, pero su alma es el BEXIGA.
La ciudad que tanto amó homenajea a Adoniran Barbosa, dando su nombre a varios monumentos e instituciones públicas como el museo dedicado a su memoria, en la Calle XV de Noviembre nº 347; una escuela en barrio de Itaquera y un Albergue para deportista de alto rendimiento en el barrio de Ibirapuera, algo paradójico para alguien que nunca practicó deportes. Además de que en el barrio de su corazón el BEXIGA, la más famosa de sus calles lleva su nombre. También hay un busto con su figura en La Plaza Don Orione, un bar y una plaza tienen el nombre de su más ilustre hijo. En Jaçanã hay una calle llamada Tren de las Once (Trem das Onze) en honor a una de sus más famosas composiciones, que fue escogida en votación popular por los paulistanos la canción que mejor representa a la metrópolis que nunca duerme en una votación popular ocurrida en las conmemoraciones por los cuatrocientos años de la fundación de la ciudad de San Paulo
Adoniran dejó cerca de 90 letras inéditas que gracias a Juvenal Fernandes (un estudioso de la Música Popular Brasileña “MPB” y amigo del compositor), fueron musicalizadas por compositores del quilate de Chico Buarque, Tom Jobim, Caetano Veloso, Zé Keti, Luiz Vieira, Tom Zé, Paulinho Nogueira, Mário Albanese, entre otros destacados músicos.
Lo que más me gusta en sus composiciones es el uso que le da al lenguaje, mezclando las jergas típicas de los emigrantes italianos del barrio Brás con los brasileños más simples o casi analfabetos, aquellos que hasta hoy son excluidos de la sociedad, todo eso usando un refinado humor que nos revelarla como es la vida en la periferia de una ciudad de casi 20 millones de habitantes. Por eso considero a Adoniran Barbosa el mayor compositor popular brasileño, y el mejor representante de aquellos que nunca tuvieron voz en la gran metrópolis.

Discografía:
Passoca Canta Inéditos de Adoniran (2000) – CD
Adoniran Barbosa – Seu Último Show Gravado ao Vivo (2000) - CD
Adoniran Barbosa – O Poeta do Bexiga (1990) – CD
Saudades de Adoniran (1984) – Vinil
Documento Inédito (1984) – CD/ Vinil
Adoniran Barbosa – 70 anos (1980) – CD/Vinil
Talismã Canta Adoniran Barbosa (1979) – Vinil
Adoniran Barbosa – (1975) – CD /Vinil
Adoniran Barbosa – (1974) – Vinil

Participaciones:
Meus Momentos – Vol. 1 e 2 – Djavan (Djavan)
Elis Regina no Fino da Bossa – Ao Vivo (Elis Regina)
10 Anos (Clara Nunes)
Adoniran Barbosa – O Poeta do Bexiga (Adoniran Barbosa)
Adoniran Barbosa canta "Las Mariposas"
video

miércoles 16 de diciembre de 2009

JAVIER IGLESIAS: POESÍAS

LLOVIZNA EN UNA TARDE IMPERFECTA

Llueve dentro de mí
será por los años que guardé el silencio
ante un horizonte que se apaga.

No cesa la tormenta y la guarida-árbol
no alcanza.

Hoy es un desierto de ideas
inundado de dudas, huérfano de ayeres.

Partido al medio como la manzana
de la mujer que ya no amanece
porque las palabras pesan
y se niegan a ir.

Hoy me falta el mar más que el pasado
siento el azul en mis huesos
y los deseos, no sé, tal vez,
cuando pare el aguacero.

NADA MÁS ALLÁ DEL ECO

Esta ciudad que no se parece conmigo
es el hogar que me sobró
lo más cercano de la palabra patria,
idea inconclusa.

Porque falta el muro, el salitre
y sobran estrellas en las noches
acompañadas de un trago de ron.

Sin importar que los versos duelan
en los ojos de los que huyen de la luz
y se refugian en el no-pensar
para barrer el temido poema,
aquel que puede destruir el silencio.

DEL OTRO LADO DE LA LUZ

Es en el espejo donde cuelga la luna
que no sabe que aquí los anocheceres
son infinitamente profundos, ausentes
y quizás tan violentos como la tristeza,
solamente quizás,
nunca tendrán la intensidad de la angustia.

Veo una figura que no soy,
una parte desconocida de algo olvidado
entre el filo de la navaja y ayer.

Cuento las horas que me faltan
y sólo cae arena en mis recuerdos,
pies descalzos que un día corrieron al mar
antes que el fuego-hombre
pisoteara los sueños, rompiese los espejos
y no encontrase repuestas.

lunes 14 de diciembre de 2009

MAGALI DE LA CRUZ

¿VACÍO O SOLICITUD? Hay días en que miro en retrospectiva el tiempo transcurrido desde que mi memoria existe con plena conciencia de espacio y vida. Me asusta el cúmulo de vivencias que logro adivinar, me estremece el futuro incierto que pueda sorprenderme; detenida en una larga espera y un constante deseo del descubrimiento espiritual y humano.No he vivido mucho y sin embargo hay recuerdos que me pesan como siglos, hay experiencias que me detienen el latido cardiaco. Comienzo a temerle a la eternidad del vacío, tal vez llevo siglos viviendo y no he logrado despertar mi mente del estado hipnótico.Vacío o Solitud: de cualquier manera es un escalofrió tenebroso que me recorre, una fuerza ciega que arrastra mis esperanzas al precipicio de lo incógnito, lo deseado e imaginario.Hasta ahora todo lo que recuerdo y conozco es vida, un impulso ilimitado al alcance de lo deseado; una manera corriente de revitalizar mi escape a la solitud física.La diferencia entre el día y la noche para mí no es simplemente la degradación visual de la luz y el adaptamiento óptico a la oscuridad, va mas allá de una percepción sensorial y carnal; me siento mucho mas confidente y segura en la noche; hecho que me hace concientizar la necesidad de estar conmigo misma.Probablemente he pasado demasiado tiempo tratando de escapar de un vacío substancial y cierto, tal vez es una manera de reencuentro necesario con un subconsciente incomprendido y solitario.Con solo cerrar los ojos puedo volver a vivir momentos de la misma manera emocional que ya han sido experimentados por mí, la parte más ilimitada de mi memoria me transporta continuamente a otros universos, los olores y sonidos que voy descubriendo me advierten de una existencia previa.Quiero creer que la reencarnación es cierta, sería una manera útil de no malgastar la belleza de la existencia, una vía más poética de arrastrar con millones de horas sin que puedan ser borradas en un simple suspiro.El océano es un símbolo constante en mi pensamiento y sin embargo me pregunto por qué le temo tanto.El horizonte es la línea más insegura donde mi realidad cruza todo límite de caprichos oníricos y surreales. Hay momentos en que el frió corporal me despierta creyendo que estoy perdida en otro planeta, lo bueno y lo malo tienden a confundirme increíblemente; qué hay de malo en algo que se ha hecho con buenas intensiones y resulta catastróficamente incorrecto ¿Se puede amar tanto que al mismo tiempo se convierta en odio? ¿Entre el amor y el odio cuál es la verdadera diferencia?Repudio la pérdida de tiempo y sin embargo disfruto los momentos de absoluta ausencia, es una contradicción paradójica entre el cuerpo y la mente a la que describo sustancialmente necesaria.Por cada cosa que logro pierdo otras, me deteriora el llanto y sin embargo amo las lágrimas, la espontaneidad me hace feliz y dar me llena más que recibir; pero cómo puedo aprender la limitación de hasta cuánto se puede o debe dar.Esta noche estoy luchando contra un vacío más profundo, una pérdida menos materialista y más sentimental, una incomprensión injustificada al apego de lo que quisiera tener y no tengo.Miro el reloj y comprendo que un delirio momentáneo me ha poseído, de cualquier manera el hacerlo consciente no cambia las circunstancias del momento.Hoy crecí y envejecí con entera honestidad, acepte haberme equivocado; pero acaso todo lo que me ha sucedido no estaba preacondicionado ¿Habría escapado a esta nueva acumulación positiva de momentos malos?Creo que una de las razones más inaceptables en mi presente es que prácticamente mi espíritu y mi cuerpo andan distanciados. Es absolutamente imposible estar en dos lugares al mismo tiempo, tratar de escapar a la realidad creándonos sueños necesarios es una tortura emocional que más tarde o más temprano nos despertara en medio de una pesadilla irremediable y absurda.Debo admitir la practicalidad del presente y dejar que el futuro se presente por sí mismo sin que yo me adelante a descubrirlo.Debo sobrevivir de inmediato, levantarme del vacío y regresar a ese lugar histórico que me ha sido otorgado, el lamentarme no me alimentara.El optimismo es la mejor arma de combate y la sonrisa una estrategia definitiva a la conquista.Depende la forma personal con que se analice o mire la solitud y el vacío, si se sabe estar consigo mismo jamás se estará solo.La oscuridad nocturna es simplemente el lapso necesario para el resurgimiento de la claridad matinal, una secuencia ininterrumpida y perfecta entre el pasado, presente y futuro.

Magali de la Cruz Rio, Sancti-Spiritus, Cuba, 1965. Escritora y fotógrafa. Graduada en la Escuela Nacional Instructores de Teatro, trabajó como directora de Teatro en Sancti –Spiritus.
En la actualidad trabaja como artista independiente escribiendo poesías y artículos sobre Cuba para el periódico Latino de Londres. Colabora con las Revistas: Pasión Habanos y Sigari en Italia. Ha terminado la tribología de cuentos “La Otra Mitad” y tiene en proceso de elaboración un libro testimonial, sobre la historia de su generación y Cuba, titulado “Años de Encierro y Nostalgias”. Presentó en Italia el Libro de fotografía y poesía: “Visible & Invisible” y ha participado de varias exposiciones de Photografia y Arquitectura en Portugal, Argentina, Italia e Inglaterra. Paralelamente a su creación intelectual es especialista en Habanos y trabaja para la Compañía J.J.Fox. Actualmente reside en Londres, Inglaterra con el statu de exiliada política.

miércoles 9 de diciembre de 2009

LA SOMBRA VIRTUAL

Pasar algunos días sin internet fue una experiencia de aislamiento en la cual me sentí como un naufrago pos-moderno de una novela que aún no fue escrita, en pleno siglo donde lo virtual es superior a lo que en algún momento llamamos real (ya hay quien diga que eso de la realidad es un invento del sistema para vender más medicinas contra el insomnio, el pánico, la depresión y muchos otros virus, esta palabra nunca fue tan adecuada). Esa supremacía no significa que la imaginación, un sentimiento ligado al deseo de conquistas sea superlativa a la de nuestros ancestrales. Hoy soñamos menos y compramos más, la frontera que separa esos mundos es casi imperceptible y nuestro cotidiano se resumen como nunca antes en señas que debemos recordar, botones que tenemos que aprender a usar hasta para calentar una sopa, Call Center con voces electrónica que parecen salidas de una película de ciencia ficción, intentando resolver los problemas para los que están programadas, celulares llenos de opciones, que milagrosamente también sirven para llamar.
Si alguien nombró al pasado siglo como él de las luces, éste será sin ninguna duda el de la invisibilidad, estaremos cada vez más ausente y nadie sentirá nuestra falta porque los encuentros inmateriales ya inundaron nuestro cotidiano y son irreversibles. Me asombra ver a las nuevas generaciones menos activas e infinitamente dependiente de las tecnologías, aclaro que no tengo nada contra la modernidad, a no ser la sensación de sentirme sólo un número, una seña.
Hace uno días hablaba con un alumno que tiene 16 años de los juego de mi infancia. Se espantó cuando le conté que construir mi chivichana era mucho mejor que comprarla hecha; que robar mangos del vecino era uno de mis juegos preferido; que jugar a un piquete de tres esquina era irresistible hasta para los adultos; que los ciclones de mi adolescencia eran la mayor fiesta porque mi cuadra se inundaba pareciendo una piscina natural, donde todos nadábamos como si la playa fuese por un instante la antesala de mi hogar; que andar descalzo era sentirse libre hasta enterrarte un clavo en el pie y que me había partido la cabeza cinco veces, además de los siete punto que me dieron en la quijá todo algo normal para los niños de mi generación.
Debo ser justo y reconocer que también me espanté cuando me contó que nunca había visto un tocadiscos de aquellos LP que animaban las fiestas de mi juventud; que cuando vio una máquina de escribir preguntó dónde estaba la impresora, la pantalla, la CPU y la entrada USB para colocaba el Pen Drive. Y que aún piensa que todo eso no pasa de una jodedera de su padre, que nunca se ha bañado en uno de aquellos aguacero que calan hasta los huesos porque su mamá dice que es malo para la salud.
Pero nada fue más inaudito que la pregunta que me hizo porque no tenía coraje de hacer a más nadie, Javier: ¿Qué cosa es un telegrama?, ¿tiene alguna relación con la unidad de medida gramo?
Los avanzos tecnológicos siempre han ayudado en la calidad de vida, desde la rueda hasta nuestros días, casi todo lo nuevo ha venido para facilitar nuestro desarrollo, ahora me pregunto si la inmovilidad, la falta de ejercicio, no sólo físico, pues hace mucho que no veo a nadie leyendo un libro. Pueden transformarnos para bien o para mal.
Hoy es tan común tener nuestras vidas ligada a los ordenadores que resulta espantoso saberse fuera de un mundo que solamente existe en una máquina que parece tener total dominio sobre todos y sobre todas las cosas: para qué escribir una carta si puedo mandar un e-mail; para qué comprar un sobre y una postal si puedo mandar una on-line; para qué ir a la tienda si puedo comprar en la web. Son esas las pequeñas facilidades que nos apartan cada vez más de un mundo que ya fue simple y que hoy parece ficción.
Pudiera ser peor si en él no habitasen amigos nada incorpóreos que me dan la fuerza necesaria para aún creer que se puede escapar, que el mar todavía existe, que la vida es más que un boleros, y que la soledad de esta planicie brasileña puede ser la única compañía posible en un mes que ya fue más feliz y que cada año la distancia encrudece.
Pienso que todo eso no es más que un lento proceso de aceptación a lo que no podemos cambiar, no olvidemos que el exilio es el más virtual de los mundo, estamos en un lugar que aprendimos a gustar y qué mismo así nunca será nuestro, viviendo una realidad que no nos pertenece, que nos inventamos para no morir o en el mejor de los caso para sobrevivir a un pasado que no te abandona, con la duda de no saber cómo seria si te hubieras quedado, por qué la duda y el silencio aún son nuestras únicas certezas.

lunes 7 de diciembre de 2009

PERSONALIDADES BRASILEÑAS

MACHADO DE ASSIS
Joaquim Maria Machado de Assis, escritor y periodista. Considerado el mayor literato del país y un maestro en el uso de la lengua portuguesa, nació en la cuidad de Rio de Janeiro el 21 de junio de 1839. Hijo de un operario mezcla de negro con portugués, Francisco José de Assis y de Doña Maria Leopoldina Machado de Assis. Pierde a su madre de niño y es educado por su madrasta, Maria Inês, también mulata, que lo matricula en una escuela pública, la única que frecuentara el autodidacta Machado de Assis. Se sabe poco de su infancia y su juventud, sólo que era epiléptico, gago y con una salud débil. Creció en la favela del Libramiento, donde consta que ayudaba en la misa de la Iglesia de Lampadosa. Con la muerte de su padre, en 1851, Maria Ines, que vivía en San Cristóbal, y trabajaba como dulcera en un colegio del barrio, toma cuenta de Machadito, como era llamado, que comienza a vender dulces para ayudarla. En el colegio convive con profesores, alumnos y es muy probable que frecuentase algunas clases cuando no estaba trabajando. Aunque no tuvo acceso a los cursos regulares, se empeñó en aprender. Dicen que en San Cristóbal, conoció a una señora francesa, dueña de una panadería, cuyo panadero también francés le dio las primeras lecciones de ese idioma.
En 1855 la librería Paula Brito seleccionaba nuevo talentos y con sólo 16 años publica su primer poema “Ella”, en la revista Marmota Fluminense, de Francisco de Paula Brito, que lo contrata como colaborador efectivo. Con 17 años, consigue trabajo como aprendiz de tipógrafo en la Imprenta Nacional, y conoce a Manoel Antônio de Almeida, su director y autor de Memorias de un Sargento de Milicias, que se convierte en su protector. Empieza a escribir en su tiempo libre.
En 1858 vuelve a La Librería Paula Brito, como revisor y colaborador de la Marmota, integrándose a la sociedad literaria-humorística Petalógica, fundada por Paula Brito y crea su círculo de amistades, del cual formaban parte Joaquim Manoel de Macedo, Manoel Antônio de Almeida, José de Alencar y Gonçalves Dias.Empieza a publicar obras románticas en 1859, ya trabajando como revisor y colaborador del periódico Correo Mercantil. En 1860, por invitación de Quintino Bocaiúva, entra en la redacción del periódico Diario de Rio de Janeiro. Paralelamente escribía para la revista El Espejo (como crítico teatral, inicialmente), La Semana Ilustrada (donde, además de su nombre, usaba el pseudónimo de Dr. Semana) y Periódico de las Familias. En 1861 aparece su libro Caída que las mujeres tienen por los necios. En 1862 fue censor teatral, cargo que no le rendía cualquier remuneración, pero que le posibilitaba acceso libre a los teatros. En esa época, pasa a colaborar en El Futuro, publicación dirigida por el hermano de su futura esposa, Faustino Xavier de Novais. Publica su primer libro de poesías en 1864, titulado Crisálidas. En 1867, es nombrado ayudante del director de publicación del Diario Oficial.En Agosto de 1869 muere su amigo Faustino Xavier de Novais, y, menos de tres meses después, el 12 de noviembre de 1869, se casa con Carolina Augusta Xavier de Novais.En esa época, ya era un escritor conocido y de suceso, confortablemente amparado por un cargo público y por un matrimonio feliz que duró 35 años. Gracias a Doña Carolina, mujer culta, Machado descubre a los clásicos portugueses y a varios autores de la lengua inglesa.Su unión fue feliz, pero sin hijos. La muerte de su esposa, en 1904 que fue una gran pérdida. Aplacó su dolor dedicando a su fallecida el soneto Carolina, que la inmortalizó. Su primera novela, Resurrección, fue publicada en 1872. Coincidiendo con su nominación para el cargo de primer oficial da Secretaria de Estado del Ministerio de la Agricultura, Comercio y Obras Públicas, lo que le dio estabilidad en la carrera burocrática que sería su principal medio de subsistencia durante toda su vida. En El Globo (1874), periódico de Quintino Bocaiúva, empieza a publicar en folletines su libro La mano y el guante. Escribió crónicas, cuentos, poesías y novelas para las revistas El Crucero, La Estación y Revista Brasileña.
Su primera pieza teatral fue puesta en escena en el Imperial Teatro Don Pedro II en junio de 1880, escrita especialmente para la conmemoración del tricentenario de Camões, festividades programadas por el Real Gabinete Portugués de Lectura. Publica en la Gaceta de Noticias, entre 1881 y 1897, las que fueron consideradas sus mejores crónicas.
En 1881, con la investidura del poeta Pedro Luís Pereira de Sousa como ministro interino de la Agricultura, Comercio y Obras Públicas, Machado asume el cargo de oficial de gabinete.
Ese año, publica un libro extremamente original, poco convencional para el estilo de la época: Memorias Póstumas de Brás Cubas -- que fue considerado, juntamente con El Mulato, de Aluísio de Azevedo, el inicio del realismo en la literatura brasileña. Extraordinario cuentista, edita Papeles Sueltos en 1882, Historias sin fecha (1884), Varia Historias (1896), Páginas Recogidas (1889), y Reliquias de la casa vieja (1906).
En 1889 es nombrado director del Directorio do Comercio en el Ministerio en que trabajaba. Gran amigo del escritor paraense José Veríssimo, que dirigía la Revista Brasileña, en cuya redacción promovían reuniones los intelectuales que se identificaron con la idea de Lúcio de Mendonça de crear una Academia Brasileña de Letras. Machado desde el inicio dio su apoyo y compareció a las reuniones preparatorias. El 28 de enero de 1897, cuando se fundó la Academia, fue electo su presidente, cargo que ocupó hasta su muerte, ocurrida en Rio de Janeiro el 29 de septiembre de 1908. En su entierro la oración fúnebre fue proferida por el académico Rui Barbosa.
Es institutor de la poltrona nº. 23, y escogió el nombre de José de Alencar, su gran amigo, para ser su patrono.
Por su importancia, la Academia Brasileña de Letras pasó a ser llamada de Casa de Machado de Assis.
Dicen los críticos que Machado era "urbano, aristócrata, cosmopolita, reservado y cínico. Que ignoró cuestiones sociales como la independencia de Brasil y la abolición de la esclavitud. Que no era nacionalista, ambientó todas sus historias en Rio, como se no existiese otro lugar. ... La galería de tipos y personajes que creó revela al autor como un maestro de la observación psicológica. ... Su obra se divide en dos fases, una romántica y otra parnasiano-realista, cuando desarrolló su inconfundible estilo desilusionado, sarcástico y amargo. Su dominio del lenguaje es sutil, preciso, reticente, de un humor pesimista y con un pensamiento complejo, y una desconfianza en la razón (en su sentido cartesiano y iluminista), que hizo con que se alejase de sus contemporáneos."
En 1975, la Comisión Machado de Assis, instituida por el Ministerio de Educación y Cultura, organizó y publicó las Ediciones críticas de la obra de Machado de Assis, en 15 volúmenes.
Sus libros son constantemente republicados, en varios idiomas, y muchos de ellos han sido adaptados para el cine y televisión.

BIBLIOGRAFÍA:
Comedia:
Desencantos, 1861.
Tu, só tu, puro amor, 1881.
Poesía:
Crisálidas, 1864.
Falenas, 1870.
Americanas, 1875.
Poesias completas, 1901.
Novela:
Ressurreição, 1872.
A mão e a luva, 1874.
Helena, 1876.Iaiá Garcia, 1878.
Memórias Póstumas de Brás Cubas, 1881.
Quincas Borba, 1891.
Dom Casmurro, 1899.
Esaú Jacó, 1904.
Memorial de Aires, 1908.
Cuento:
Contos Fluminenses,1870.
Histórias da meia-noite, 1873.
Papéis avulsos, 1882.
Histórias sem data, 1884.
Várias histórias, 1896.
Páginas recolhidas, 1899.
Relíquias de casa velha, 1906.
Teatro:
Queda que as mulheres têm para os tolos, 1861.
Desencantos, 1861.
Hoje avental, amanhã luva, 1861.
O caminho da porta, 1862.O protocolo, 1862.
Quase ministro, 1863.
Os deuses de casaca, 1865.
Tu, só tu, puro amor, 1881.
Algunas obras póstumas:
Crítica, 1910.
Teatro coligido, 1910.
Outras relíquias, 1921.
Correspondência, 1932.
A semana, 1914/1937.
Páginas escolhidas, 1921.
Novas relíquias, 1932.
Crônicas, 1937.
Contos Fluminenses - 2º. Volumen, 1937.
Crítica literária, 1937.
Crítica teatral, 1937.
Histórias românticas, 1937.
Páginas esquecidas, 1939.
Casa velha, 1944.
Diálogos e reflexões de um relojoeiro, 1956.
Crônicas de Lélio, 1958.
Conto de escola, 2002.
Antologías:
Obras completas (31 volúmenes), 1936.
Contos e crônicas, 1958.
Contos esparsos, 1966.
Contos: Uma Antologia (02 volúmenes), 1998

domingo 6 de diciembre de 2009

COMUNICADO

Escombros Hablaneros inicia mañana una nueva sección llamada Personalidades Brasileñas, como agradecimiento a éste país tan especial y a su pueblo que entiende como pocos el significado de la palabra solidaridad.
En ella pretendo mostrar las personalidades que me han influenciado en estos años de exilio, lo cual no quiere decir que sean las más importantes ni las más destacadas sino a las que más me he acercado, es algo muy personal que quiero compartir con todos ustedes. Muchas gracias.